2026-05-08

Hantavirus: el antecedente de Epuyén y el riesgo internacional

En diálogo con Crónica, el médico clinico y exministro de Salud de Chubut, Fabián Puratich, analizó el impacto del hantavirus ante la aparición de nuevos casos en el crucero que partió de Ushuaia. El exfuncionario recordó el brote ocurrido en Epuyén entre 2018 y 2019, episodio que permitió confirmar científicamente la transmisión interhumana de la cepa Andes.

“Lo que pasó en Epuyén permitió demostrar el contagio entre personas”, afirmó Puratich a Crónica luego de estudiar la situación generada por los casos de hantavirus detectados en el crucero MV Hondius y que volvieron a poner en el "tapete" mundial una enfermedad que dejó una profunda marca en la región cordillerana.

Puratich habló desde su experiencia directa al frente del sistema sanitario provincial durante el brote sucedido entre fines de 2018 y comienzos de 2019 en la cordillera chubutense, uno de los episodios epidemiológicos más graves registrados en el país. 

En aquella ocasión, el virus provocó decenas de contagios, múltiples fallecimientos y obligó a implementar medidas de aislamiento que años más tarde serían recordados  durante la pandemia de COVID-19.

“La verdad fue una experiencia compleja como muchas de las que nos tocó atravesar, pero también sirvió porque se pudo determinar esto: el contagio interhumano cuando la variante es la Andes del hantavirus”, aseguró. El exfuncionario recordó que el brote permitió realizar estudios genéticos inéditos que terminaron confirmando algo que hasta entonces era apenas una sospecha: que la cepa Andes podía transmitirse de persona a persona. “A pesar de todo lo doloroso que fue, con más de 30 casos y más de 14 fallecidos, sirvió para demostrar científicamente cómo se comportaba el virus”, afirmó.

El antecedente de Epuyén 

Puratich recordó que antes del brote cordillerano existían sospechas aisladas sobre contagios entre humanos, particularmente tras la muerte de un médico en El Bolsón, aunque nunca se había podido probar por falta de herramientas tecnológicas.

“Eso recién se pudo demostrar en 2018. Se logró comprobar que el mismo virus presente en una persona estaba en otra persona contagiada. Y eso cambió completamente el abordaje sanitario”, enfatizó. Puratich detalló que el foco de contagio se originó tras una fiesta de cumpleaños de 15 en Epuyén. Allí asistió un hombre que ya estaba infectado luego de haber contraído el virus en un entorno rural.

Fabián Puratich, médico clinico y exministro de Salud de Chubut. Estuvo en funciones al momento del alarmante brote en la zona cordillerana

“Ese hombre trabajaba en el campo, estaba enfermo y fue a la fiesta. Había alrededor de cien personas y de ahí salió el brote”, sentenció.

A partir de entonces comenzaron a aparecer casos en El Maitén, Esquel e incluso en Chile, vinculados a contactos estrechos con personas infectadas. La situación obligó a tomar decisiones extremas. “Fuimos muy criticados porque prácticamente se hizo una prisión domiciliaria de los contactos estrechos. Había aislamiento respiratorio selectivo y hasta custodia policial para garantizar que se cumpliera”, recordó.

El caso del crucero

El testimonio de Puratich se dan en medio de la preocupación internacional generada por un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius donde se confirmó que los casos provienen de la variante Andes.

El exministro aseguró que la situación exige máxima atención debido a las condiciones de convivencia dentro del barco. “Son muchas personas en un solo lugar. La indicación correcta es que permanezcan aisladas durante 45 días después del último caso para evitar que la enfermedad se expanda a lugares donde hoy no existe”, puntualizó.

En ese sentido, también consideró que el caso tendría un fuerte vínculo epidemiológico con la Patagonia. “Todo indica que el caso inicial estuvo relacionado con una exposición en la región patagónica. La variante Andes es propia de esta zona”, aseguró.

Alta mortalidad 

Uno de los puntos que más enfatizó Puratich fue la gravedad de la enfermedad una vez que se desarrolla clínicamente.

“Es una enfermedad con una mortalidad muy alta, superior al 35%. Y tiene una característica muy particular: "cuanto más joven y fuerte está una persona, peor puede ser el impacto”, advirtió.

Según explicó, "el período más riesgoso para el contagio entre personas ocurre durante los primeros días de síntomas, cuando el paciente presenta un cuadro similar a una gripe fuerte. Por eso insistió en que las medidas preventivas y el aislamiento temprano siguen siendo las herramientas más eficaces para evitar brotes", concluyó.

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