Irán incautó un petrolero y denunció ataques estadounidenses
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, cuestionó la postura de Estados Unidos al calificar las acciones militares en la región como un obstáculo para la vía diplomática. Según el funcionario, el país no cederá ante las presiones internacionales.
Araghchi afirmó que el arsenal de misiles y la operatividad de lanzamiento de su nación se encuentran actualmente al 120 por ciento. Esta cifra se sitúa significativamente por encima de los cálculos previos realizados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
El canciller sostuvo que la diplomacia se ve afectada por las decisiones militares recientes. Las declaraciones fueron emitidas a través de canales oficiales, donde se enfatizó la resistencia de la nación ante condicionamientos externos.
En el plano operativo, fuerzas iraníes interceptaron el petrolero Ocean Koi en el Golfo de Omán. El procedimiento se fundamentó en una presunta operación especial destinada a interferir con las exportaciones de crudo de la nación asiática.
El ejército informó que el buque transportaba combustible local y fue dirigido hacia la costa sur para quedar a disposición judicial. En paralelo, se reportaron ataques con misiles de crucero y drones contra destructores estadounidenses en cercanías del Estrecho de Ormuz.
Denuncias de violación de cese al fuego
El gobierno de Irán denunció ataques aéreos sobre ciudades del sur y la capital, Teherán. Según la Cancillería, estas acciones representan una violación al acuerdo de cese al fuego establecido el pasado 8 de abril entre las partes involucradas.
Por su parte, la administración en Washington negó intenciones de escalar el conflicto bélico. Desde el gobierno estadounidense aseguraron que el pacto de neutralidad de hostilidades continúa vigente a pesar de los recientes intercambios de fuego.
Aeronaves derribadas en zona estratégica
Agencias de noticias locales confirmaron el derribo de dos aeronaves calificadas como hostiles sobre Bandar Abbas y la isla de Qeshm. En esta última ubicación se registraron daños en infraestructura portuaria tras un enfrentamiento armado.
Los incidentes se producen en un contexto de máxima alerta en las rutas marítimas de transporte de energía. Las fuerzas armadas iraníes mantienen el despliegue en defensa de lo que consideran sus intereses nacionales y soberanía territorial.