Complicado
Adorni habría pedido que el contratista hable "con su equipo" antes de declarar
Los problemas para el jefe de Gabinete de Ministros no terminan nunca. La declaración del contratista Matías Tabar, quien estuvo a cargo de las refacciones que Manuel Adorni solventó en su casa del country Indio Cuá, incluida una hermosa cascada en su jardín, no solamente declaró que el funcionario invirtió una fortuna en dólares en dicho trabajo, sino que intentó condicionar su declaración.
Según obra en el acta de la testimonial de Tabar, Adorni se comunicó con la empresa que llevó a cabo las refacciones y construyó una cascada, para solicitar que el contratista hable "con su equipo" antes de ir a prestar declaración bajo juramento.
El profesional, decidió consultar con el abogado de la empresa, quien le indicó que ni se le ocurra hablar con nadie y que se presente en Tribunales con toda la documentación y hasta el último detalle de la información con la que contaba, cosa que efectivamente hizo.
La búsqueda de condicionar a un testigo se sumó como un dato adicional a la causa y el magistrado evaluará qué otro delito puede surgir de dicha actitud de Adorni, pero hoy sustancialmente ha agregado a las sumas que ya tenía probado que el jefe de Gabinete gastó sin poder justificar su origen, la friolera de 245 mil dólares, en efectivo, un billete sobre otro y sin ninguna factura a pedido del funcionario.
Tabar llevó consigo documentación, planos, factura de pago de los insumos utilizados para la refacción, filmaciones de los avances y le dejó al fiscal su teléfono celular para que perite todas las conversaciones mantenidas con Adorni y su esposa, Bettina Angeletti en el curso de los 7 meses que duraron las refacciones que incluyen una cascada.
Así las cosas, la suma que Adorni hoy no puede justificar frente a la Justicia, ronda el medio millón de dólares, además de los 335 mil que adeuda y debería pagar, de acuerdo a los testimonios de la causa, antes de fin de año.