Conarpesa mantiene activa su flota mientras el resto del sector sigue en puerto
La temporada de pesca de langostino en la zona del paralelo 41, habilitada desde el pasado 15 de abril, avanza a dos velocidades en Chubut. Por un lado, la incertidumbre gremial mantiene a cientos de marineros en puerto; y por el otro, Conarpesa ha logrado sortear el conflicto mediante acuerdos directos con sus tripulaciones, permitiendo que sus barcos ya se encuentren operativos y generando divisas.
Acuerdos individuales frente a la "intransigencia"
Fernando Álvarez Castellano, presidente de la firma, confirmó que el buque Álvarez Entrena ya inició su segunda marea, mientras otras unidades descargan producción ante la mirada expectante del sector.
El empresario explicó que pudo avanzar gracias a contratos individuales legalmente reconocidos, aunque aclaró que su intención es acompañar el acuerdo definitivo que alcancen las cámaras del sector (CAPECA y CAPIP) con el SOMU.
"Hay voluntad de acuerdo en los delegados locales como César Zapata, pero la conducción nacional del gremio frena el avance. Esta intransigencia hace que muchos trabajadores pierdan ingresos valiosos en una temporada ya habilitada", señaló Álvarez Castellano en LU20.
lvarez Castellano cuestionó la intransigencia sindical, al considerar que la falta de acuerdo provoca que muchos trabajadores pierdan la posibilidad de obtener buenos ingresos durante una temporada de pesca que se encuentra habilitada desde el 15 de abril para la captura de langostino al norte del paralelo 41.
El debate por la merluza
Más allá de la coyuntura del langostino, el titular de Conarpesa se metió de lleno en la polémica por la reasignación de cuotas de merluza. Defendió la iniciativa de que los buques congeladores capturen el excedente de cuota que los fresqueros no llegan a completar, un proyecto que hoy se debate en el Consejo Federal Pesquero.
La estrategia de Conarpesa ya muestra resultados concretos en los muelles. El pesquero Álvarez Entrena III amarró recientemente en el muelle Almirante Storni con una carga de 70 toneladas de langostino de excelente calidad, capturadas tras nueve jornadas de faena.
Se espera que en los próximos días se intensifique el ritmo de descargas con el arribo de más embarcaciones de la flota. Respecto a los salarios de estas mareas, el empresario llevó tranquilidad a sus trabajadores: se liquidarán conforme al acuerdo que finalmente firmen las cámaras y el sindicato, respetando lo comprometido antes de soltar amarras.
Para el referente de Conarpesa, la posibilidad de pescar merluza cuando termina la zafra de langostino es vital para la supervivencia de las empresas. Al respecto, explicó que sostener buques que solo operan cuatro meses al año es inviable financieramente.
Finalmente, el empresario recordó la experiencia reciente del buque Don Juan Álvarez, que operó sobre el recurso gracias a cuotas otorgadas por la provincia de Chubut, demostrando que la operatividad mixta es una solución lógica para evitar la inactividad portuaria.