Comodoro
Entre emoción y memoria, un boulevard lleva el nombre de Francisco Javier Ríos
Un boulevard de la zona sur de Comodoro Rivadavia lleva desde ahora el nombre de Francisco Javier Ríos, un maquinista civil que participó en la guerra y cuya historia quedó marcada por el compromiso y las consecuencias que arrastró tras su regreso.
El tramo, ubicado sobre avenida Estados Unidos entre 10 de Noviembre y Facundo, se convirtió en escenario de un emotivo acto donde familiares y vecinos acompañaron el reconocimiento. El homenaje también tuvo la presencia del intendente Othar Macharashvili.
Un recuerdo atravesado por la emoción
Durante el homenaje, su madre no ocultó la emoción al recordar los últimos momentos antes de la partida de su hijo. “No lo esperaba esto. Gracias a todos”, expresó Ramona.
También evocó aquella noche previa al viaje, cuando caminaron por la ciudad en un contexto de incertidumbre.
“Anduvimos hasta las 4 de la mañana caminando. Después le tocó irse. Él me decía ‘tengo que ir’”, relató.
El regreso y las marcas de la guerra
Su hija reconstruyó el momento en que su padre volvió a casa, en medio de una mezcla de alivio y sorpresa.
“Cuando vi un toallón del Ejército en la ventana supe que había vuelto. Entré corriendo y ahí estaba, flaco, con la barba larga, pero vivo”, recordó.
Sin embargo, el regreso no significó el final del sufrimiento. Según contó, su padre volvió profundamente afectado por lo vivido.
“Él trabajaba con una retroexcavadora y hacía tareas muy duras. Incluso llegó a romper la máquina a propósito para no seguir haciendo ese trabajo”, explicó.
Las secuelas se hicieron visibles con el tiempo: problemas de salud, trastornos emocionales y un deterioro progresivo que impactó en toda la familia.
“Se despertaba a la noche llorando, gritaba. Sufrió mucho”, aseguró.
Un reconocimiento que tardó años
La familia remarcó que el homenaje llega después de años de reclamos y pedidos sin respuesta. “Mucho tiempo nadie lo reconoció como correspondía”, sostuvo su hija.
Fue finalmente la iniciativa familiar la que impulsó la colocación del nombre en el boulevard, en un gesto que buscó mantener viva su memoria.
“Mi hermano dijo que si lo sacaban, lo iba a volver a poner. Y así fue”, contó.
Memoria en el barrio
El nuevo nombre del boulevard no solo representa un reconocimiento individual, sino también una forma de visibilizar a quienes, desde distintos roles, formaron parte de un momento clave de la historia.
Para la familia, el homenaje tiene un valor especial: mantener presente a un padre, un hijo y un vecino que, pese al paso del tiempo, sigue siendo recordado.