Misión Artemis II: la NASA ultima los detalles para el regreso humano a la órbita lunar
La NASA se encuentra en las etapas finales de los preparativos para el lanzamiento de Artemis II, la misión que marcará el regreso de una tripulación humana a las cercanías de la Luna tras más de cinco décadas. El evento está programado para este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.
El despegue contará con una ventana de tiempo de dos horas a partir de las 19:24, hora de Argentina. Los equipos de ingenieros trabajan en la plataforma 39B para supervisar los sistemas del cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion, componentes centrales de este programa de exploración.
La misión transportará a cuatro astronautas en una travesía de diez días que superará la órbita terrestre baja, un hito que no se registraba desde el año 1972. La tripulación está conformada por Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la agencia estadounidense, junto a Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.
Según los datos técnicos, la nave Orion viajará aproximadamente 7.500 kilómetros más allá de la cara oculta del satélite natural. Desde esa posición estratégica, los tripulantes podrán observar la Tierra a una distancia de casi 400.000 kilómetros, estableciendo un nuevo récord de alejamiento para un vuelo tripulado.
El desarrollo de la misión enfrentó obstáculos relacionados con fugas de hidrógeno líquido durante las pruebas iniciales. Tras completar reparaciones estructurales en febrero, la NASA confirmó la viabilidad del cronograma actual, manteniendo una postura de cautela extrema debido a la naturaleza tripulada del vuelo.
Un punto crítico del operativo será la validación del escudo térmico de la cápsula durante el reingreso a la atmósfera terrestre. Se espera que la nave soporte temperaturas de hasta 2.800 grados centígrados antes de realizar un amerizaje controlado en el océano Pacífico, previsto para el 11 de abril.
El programa Artemis busca establecer una base científica permanente en la Luna y evaluar la disponibilidad de recursos como el hielo de agua. Estos avances son considerados fundamentales para preparar futuras misiones tripuladas hacia el planeta Marte en las próximas décadas.
Durante el trayecto, los astronautas realizarán el experimento Matroshka, diseñado para medir los niveles de radiación solar y cósmica. Estos datos permitirán mejorar los sistemas de defensa de las naves espaciales, garantizando la seguridad de los operarios en misiones interplanetarias de larga duración.