Posible violencia de género
Una joven recibió un disparo con el arma reglamentaria de su pareja policía
Una joven de 25 años resultó herida de bala en una pierna tras un incidente ocurrido en el barrio Evita de la capital santacruceña. El hecho involucra el arma reglamentaria de su pareja, un efectivo policial que presta servicios en la Comisaría Sexta.
La mujer fue trasladada de urgencia al hospital local donde debió ser intervenida quirúrgicamente para extraer el proyectil. Según informaron fuentes médicas, la paciente se encuentra estable y fuera de peligro, aunque permanece bajo observación médica.
El efectivo policial involucrado fue aprehendido de manera inmediata y permanece a disposición de la Justicia. Personal de la División Gabinete Criminalístico realizó las tareas de rigor en la vivienda para recolectar rastros de pólvora y determinar la trayectoria del disparo.
La pistola reglamentaria fue secuestrada para ser sometida a análisis balísticos. Estos estudios permitirán establecer la distancia de la detonación y si existió manipulación previa del armamento antes del disparo que hirió a la joven en su domicilio.
La Justicia analiza diversas líneas investigativas para esclarecer la mecánica del suceso. Una de las versiones indica que el disparo pudo producirse durante un forcejeo, lo que derivó en la intervención preventiva de la Comisaría de la Mujer y la Familia.
Por otro lado, testimonios recolectados en el lugar sugieren que la mujer habría manipulado el arma mientras el policía dormía. Un testigo, hermano del uniformado, relató haber escuchado la detonación y encontrar al efectivo recriminando a la joven por el uso del armamento.
La causa se encuentra caratulada preventivamente como investigación mientras se esperan los resultados de las pericias técnicas. La declaración de la víctima, una vez reciba el alta médica, será fundamental para confirmar o descartar las versiones contrapuestas sobre el hecho.
Además del policía, otros dos hombres presentes en el domicilio al momento del incidente prestaron declaración formal. Los investigadores analizan ahora la presencia de residuos de pólvora en las manos y prendas de todos los involucrados en el episodio.