Futsal. Tatiana Colisnechenco
“Necesitaba un cambio de aire”
La experimentada jugadora, que es una de las figuras también del fútbol con Ferro, explicó que la decisión no fue sencilla, pero que sintió que era el momento de buscar nuevos desafíos y recuperar un bienestar personal.
“JM siempre va a ser todo para mí. La verdad que la decisión me costó muchísimo. Desde el año pasado lo venía pensando y fue difícil, porque veníamos logrando muchas cosas, siempre ganando a nivel local y participando a nivel nacional”, contó Tatiana Colisnecheco al referirse a su salida del histórico equipo comodorense.
La jugadora explicó que la determinación estuvo vinculada a ciertas cuestiones y a la necesidad de iniciar una nueva etapa deportiva. “Hay cuestiones personales y no me estaba sintiendo bien, así que necesitaba un cambio de aire. Justo se dio que Cepatacal es un equipo muy competitivo y que en la última División de Honor que se jugó en Comodoro clasificó al mismo torneo. Por eso también me sumé. Creí que era el momento adecuado para hacer ese cambio de aire que estaba necesitando, pero sin dejar de competir a nivel nacional”, explicó.
Una salida sin conflictos
Pese al cambio de camiseta, la jugadora dejó en claro que su salida de JM se produjo en buenos términos y sin conflictos. “Está todo bien. Mi situación quienes la tenían que saber, la saben, y quedó todo muy aclarado. Yo les comuniqué a las chicas en enero que no iba a continuar y en general hubo entendimiento”, aseguró.
El vínculo con el club va mucho más allá de lo deportivo. “Yo le di todo a JM y JM me dio todo a mí. No hay manera de irme mal. Pero había cosas que no me estaban haciendo sentir bien y a esta altura de mi vida lo único que quiero es disfrutar y estar tranquila”, expresó.
También recordó su historia con el equipo, que comenzó en su juventud y continuó muchos años después. “Soy de JM siempre, desde que volví a jugar. De chica jugaba con la mayoría de ellas cuando todavía no eran JM. Después dejé y regresé a los 28 años, y siempre fue mi equipo. Por eso me costó tanto la decisión, te digo que lloré mucho y la hablé con mi familia y con mi pareja”.
Justamente su pareja, Víctor Provoste, integra el cuerpo técnico de Cepatacal, aunque Colisnechenco aclaró que la decisión fue absolutamente personal.
“Él siempre me decía que le gustaría que esté para aportar experiencia, pero no pasaba de eso. Esta decisión es exclusivamente mía. Nunca me puso presión ni nada. Él sabe lo que significa JM para mí y me acompañó en todo este proceso”, explicó.
Un rival que ahora será equipo
Durante los últimos años, Cepatacal fue uno de los principales rivales de JM en los torneos locales, algo que la propia jugadora recordó al analizar su llegada al nuevo plantel.
“Las últimas finales las hemos jugado contra ellas. Es un equipo realmente competitivo y muy joven. Siento que puedo aportarles experiencia y ellas también aportarme su juventud y sus ganas. Creo que va a ser un buen momento para compartir con ellas”, señaló.
Además, la profesora de educación física destacó que el vínculo con muchas de las jugadoras ya existía desde hace tiempo, principalmente por la participación en seleccionados de la ciudad.
“Nos conocemos bastante. Hace tres o cuatro años que venimos jugando juntas en la preselección y la selección de Comodoro. Con algunas también comparto fútbol en cancha grande. La confianza y el respeto están, entonces desde ese lado es un cambio de aire para mí y también una ayuda para ellas”, explicó.
El desafío del Argentino en casa
Más allá del cambio de club, Colisnechenco también se enfoca en otro gran objetivo de la temporada: el torneo nacional de selecciones que se disputará en Comodoro Rivadavia desde el lunes 27 de abril.
La jugadora forma parte del plantel que representa a la ciudad y que se prepara intensamente desde comienzos de año. “Estamos entrenando a full desde el 12 de enero. Por ahora somos entre 18 y 20 jugadoras y todavía no hubo recortes. Estamos muy bien físicamente y también en lo táctico”, contó.
El trabajo del cuerpo técnico y la incorporación de nuevas herramientas en la preparación fueron aspectos que destacó especialmente. “Los profes, el ‘Chino’ y Nicolás Padilla, son apasionados del futsal y le meten muchísimo. Este año, algo que quiero remarcar y que es todo un avance, incorporamos una psicóloga deportiva que ya está trabajando con nosotras desde hace unas semanas. Es algo muy importante para este grupo”.
La mayoría de las jugadoras del plantel son jóvenes, un aspecto que también forma parte del trabajo del equipo. “Muchas no tienen más de 20 años. Sabemos que hoy la presión y la frustración pesan mucho, entonces estamos trabajando también en ese aspecto”, explicó.
El sueño pendiente
Con el torneo nacional disputándose en casa, el objetivo está claro: pelear por el título. “Venimos de salir terceras, segundas y cuartas. Nos falta subir a lo más alto del podio y ojalá sea acá en Comodoro. Sabemos que será muy difícil porque hay equipos muy buenos, pero te aseguro que tenemos un gran grupo y un muy buen cuerpo técnico y estamos muy ilusionadas que en casa y con nuestra gente se puede dar”, afirmó.
A nivel personal, también tiene metas claras para esta etapa de su carrera. “Siempre fui muy competitiva, sobre todo conmigo misma. Siempre trato de buscar mi mejor versión. Si llegué hasta acá, siento que puedo un poquito más”.
Y, con varios logros en su carrera, aún mantiene desafíos pendientes, especialmente a nivel nacional. “La División de Honor la tengo ahí pendiente. Tengo dos subcampeonatos y un tercer puesto. Me da un poco de bronca no haberla ganado todavía”, reconoció la poste que en esta oportunidad intentará conseguirla con su nuevo equipo: Cepatacal.
Con experiencia, ambición y nuevos desafíos por delante, “Coli” encara una nueva etapa sin perder de vista su esencia competitiva. “Me quedan algunos años más jugando, pero no muchos. Por eso quiero aprovechar este tiempo para intentar lograr esos objetivos que todavía tengo pendientes”, concluyó.