A 31 años de la muerte de Carlos Menem Junior y Silvio Oltra
El 15 de marzo de 1995, a las 11:44, se produjo el fallecimiento de Carlos Menem Junior y Silvio Oltra. El hecho ocurrió cuando el helicóptero en el que se trasladaban se precipitó a tierra en el kilómetro 211,5 de la Ruta Nacional 9, entre las localidades de Ramallo y San Nicolás.
Los pilotos de Turismo Carretera se dirigían hacia Rosario con el objetivo de realizar pruebas en vehículos de competición. El hijo del entonces presidente de la Nación pilotaba la aeronave marca Bell 206B JetRanger III al momento del impacto en una jornada de condiciones climáticas favorables.
Las primeras informaciones oficiales indicaron que la aeronave perdió el control tras engancharse con cables de alta tensión situados a 11 metros de altura. No obstante, versiones posteriores señalaron la presencia de presuntos impactos de proyectiles en el fuselaje del aparato.
El caso fue calificado por diversos sectores como el tercer atentado en territorio argentino, luego de los ataques a la Embajada de Israel y la AMIA. A pesar de que la causa fue archivada en 1998 bajo la carátula de accidente, el reclamo de Zulema Yoma permitió su reapertura años más tarde.
En el año 2010, ante un planteo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la investigación retomó actividad. Para 2012, se ordenó una nueva autopsia y la revisión de las pericias fotográficas realizadas sobre los restos de la aeronave siniestrada.
En estos procedimientos participaron integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense y del Conicet. Informes periciales independientes y reportes de Gendarmería señalaron la posibilidad de que la caída fuera provocada por disparos de fusiles Fal, contradiciendo la versión inicial del choque accidental.
Un aspecto que generó controversia a lo largo de los años fue el fallecimiento de 14 personas relacionadas con la investigación. Entre los fallecidos se encuentran testigos presenciales, peritos y funcionarios policiales que intervinieron en las etapas iniciales del proceso judicial.
El primer caso registrado fue el de Lorenzo Epifanio Siri, cuidador del predio donde cayó la aeronave, quien murió atropellado. Posteriormente, Miguel Luckow, perito de la Fuerza Aérea Argentina, fue asesinado en la puerta de su domicilio poco tiempo después de realizar su informe sobre el estado del helicóptero.
La lista de decesos incluye al comisario Héctor Bassino, jefe de la Dirección Aérea de la Policía Bonaerense, y al médico Pedro Martínez, quien asistió al lugar del hecho. Ambos murieron en circunstancias que la justicia investigó de forma independiente al expediente principal.
En el marco de la causa, testigos como Hugo Bocolino y Carlos Santander también fallecieron tras manifestar poseer información o registros fílmicos del momento del impacto.