2026-03-08

Guerra en Medio Oriente: Irak recortó su producción al 60% y crece la tensión petrolera

El conflicto entre Irán y aliados de Estados Unidos afectó las exportaciones en el Golfo Pérsico y provocó una fuerte caída en la producción iraquí. El bloqueo del Estrecho de Ormuz genera tensión en el mercado energético mundial.

La escalada del conflicto en Medio Oriente comenzó a impactar con fuerza en el mercado energético global. La producción de petróleo de Irak cayó cerca de un 60% debido a las dificultades para exportar crudo en medio de la guerra con Irán y las restricciones logísticas en el Golfo Pérsico.

Según reportó la agencia Bloomberg, la producción iraquí pasó de unos 4,3 millones de barriles diarios antes del conflicto a entre 1,7 y 1,8 millones en la actualidad. La caída se explica principalmente por la interrupción de rutas de exportación y la reducción del número de petroleros que operan en la región.

Uno de los principales cuellos de botella se encuentra en el Estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas más importantes del comercio energético mundial. Por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo que se exporta a nivel global, por lo que cualquier interrupción prolongada representa un riesgo para el abastecimiento internacional.

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La guerra redujo drásticamente la cantidad de buques petroleros que pueden operar en la zona. Ante la imposibilidad de transportar el crudo, varios productores comenzaron a acumular petróleo en depósitos, aunque la capacidad de almacenamiento en la región se acerca rápidamente a su límite.

Irak fue uno de los primeros grandes productores del Golfo en reducir su extracción debido al conflicto, mientras que otros países de la región, como Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, también comenzaron a aplicar recortes a medida que las dificultades logísticas se expanden.

El deterioro de la situación energética coincide con un aumento de las tensiones militares. Durante el fin de semana, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones energéticas en territorio iraní.

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De acuerdo con medios estatales iraníes, los bombardeos alcanzaron depósitos de petróleo y un centro de transporte de combustibles en las provincias de Teherán y Alborz, provocando incendios de gran magnitud en las instalaciones.

Las operaciones militares también incluyeron ataques contra el aeropuerto internacional de Mehrabad, que según autoridades israelíes funcionaba como un centro logístico para el almacenamiento y distribución de armamento destinado a grupos aliados de Irán, entre ellos Hezbolá.

Además, fueron alcanzadas otras terminales aéreas, como las de Bushehr y Payam, donde se reportó la destrucción de aeronaves militares.

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La ofensiva fue anticipada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien había advertido que Irán sería golpeado “muy fuertemente” y dejó abierta la posibilidad de ampliar los objetivos militares.

Por su parte, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu afirmó que las operaciones continuarán “con toda la fuerza” y sostuvo que Israel busca modificar el equilibrio geopolítico en la región.

Riesgo para el mercado energético

El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz y las interrupciones en la producción petrolera ya generan tensiones en el mercado internacional, con subas en el precio del crudo y preocupación entre los principales importadores de energía.

Analistas del sector advierten que, si el conflicto se prolonga, las disrupciones en la oferta podrían intensificarse y afectar a varios productores del Golfo, presionando aún más al alza los precios del petróleo a nivel global.

 

Con información de Bloomberg y Ámbito Financiero

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