Nahuel Gallo participó del izamiento de la bandera en el Edificio Centinela
El gendarme Nahuel Gallo participó este viernes por la mañana del tradicional izamiento de la bandera en el Edificio Centinela, ubicado en el barrio porteño de Retiro.
Se trató de su primera presencia en la ceremonia desde que regresó al país tras permanecer 448 días detenido en Venezuela, un período de cautiverio que comenzó en diciembre de 2024 luego de ser arrestado por el régimen de Nicolás Maduro.
Un acto con fuerte carga simbólica
Gallo se integró a la formación habitual de los viernes junto a sus compañeros de la fuerza y a la banda institucional, en un acto que contó con la presencia de autoridades de la Gendarmería Nacional Argentina y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Durante la ceremonia también participó el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni, quien encabezó el reconocimiento institucional al efectivo tras su regreso al país.
La presencia de Gallo en el acto fue interpretada como un gesto de reintegración a la vida institucional luego de su liberación y del impacto personal que implicó su prolongado cautiverio.
Un reconocimiento de la fuerza
En el marco del acto, el gendarme recibió una insignia del Escuadrón Uspallata, conocida como el “cóndor”, símbolo que identifica a esa unidad de la fuerza.
El emblema fue entregado por el propio Brilloni, quien destacó el valor simbólico del reconocimiento y el respaldo institucional hacia el efectivo tras el difícil proceso que atravesó durante su detención en territorio venezolano.
Antes de retomar plenamente sus funciones, Gallo deberá completar una serie de evaluaciones médicas y psicológicas, además de continuar con el proceso de recuperación física luego de más de un año de cautiverio.
El vínculo con Argentina durante el cautiverio
En los días posteriores a su liberación, el gendarme contó que durante su detención buscaba mantener vivo el vínculo con su país de una forma particular: armaba una pequeña bandera argentina con jabones celestes y blancos dentro de su celda.
Por eso, la imagen de este viernes participando del izamiento de la bandera junto a sus compañeros cerró un círculo cargado de simbolismo después de más de 14 meses de detención.
Tras su regreso, Gallo también relató el impacto personal que tuvo el cautiverio y aseguró que pensar en su hijo fue lo que le permitió mantenerse fuerte durante todo ese tiempo. Además, sostuvo que muchos extranjeros detenidos en ese país eran utilizados como “fichas de cambio”, y remarcó que su situación aún está atravesada por lo que ocurre con quienes continúan presos.