Repercución en la economía global
Tensión en Medio Oriente: Por qué el alza del petróleo sería solo un "espejismo" económico
El reciente bombardeo de los Estados Unidos en Irán ha provocado una reacción inmediata en el mercado, llevando el barril de crudo a valores de entre 70 y 80 dólares. Sin embargo, lo que para algunos sectores locales en la Cuenca del Golfo San Jorge esperan una oportunidad de alivio fiscal, el contador indicó que esto es una lectura superficial. A su vez, en cuanto al precio en surtidor "tiene que ver con delay de retraso".
El contador Jorge Gil, ex rector de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y ex representante de Chubut en el directorio de YPF, en charla exclusiva a Cronica advirtió que este fenómeno es estrictamente coyuntural. Según el analista, el sistema económico global no está diseñado para sostener precios altos de energía.
Una estrategia de "extracción externa"
Para Gil, el ataque a Irán no es un hecho aislado, sino que responde a una matriz de comportamiento de las potencias. El analista vincula este episodio directamente con la situación de Venezuela y la figura de Nicolás Maduro, señalando una estrategia de apropiación de recursos.
Gil sostiene que Estados Unidos aplica una "externalización del extractivismo", prefiriendo agotar recursos ajenos antes que los propios para mantener sus reservas intactas y, fundamentalmente, para bajar sus costos operativos buscando ser más competitivo teniendo en frente a China.
El impacto en Chubut: expectativas vs. realidad
Pese a que el barril superó la barrera de los 70 dólares, la proyección para las cuentas públicas de la provincia es conservadora. Gil explica que, si bien podría haber una "leve mejoría" por la desaparición de ciertas quitas que sufre el crudo de exportación de Chubut por su calidad, no habría un cambio estructural.
"Este aumento es netamente coyuntural, el sistema económico occidental no acepta aumentos en los costos energéticos. De alguna manera, Occidente se va a unir para impedir que esta situación bélica se prolongue si es que se traduce en un aumento de los precios".
El especialista fue tajante al calificar de "falta de metodología" la idea de que una guerra pueda salvar la economía regional: "El precio del petróleo va a ser ubicado alrededor de los 60 dólares más tarde o más temprano", sentenció, subrayando que la tendencia macroeconómica global es, precisamente, la baja de los costos de la energía.
¿Se trasladará al surtidor?
Para el ciudadano común, la preocupación suele ser la rapidez con la que estos conflictos impactan en el precio de la nafta. Gil, basado en su experiencia en la petrolera estatal, llevó tranquilidad respecto a la inmediatez:
"Había un delay de aproximadamente un mes y medio, unos 45 días hasta que entra en los procesos de refinación y se reconvierte. Yo no creo que esto pueda incidir significativamente en el costo de los combustibles ni en el costo de vida en general".
Una sociedad "energígola"
Finalmente, Gil recordó que nuestra civilización ha pasado de depender de la mano de obra a depender casi exclusivamente de la energía de recursos naturales no renovables. En ese esquema, un petróleo caro es un veneno para el capitalismo moderno. Por ello, la subida actual no es más que un "ruido" en la frecuencia de una economía que exige, por sistema, energía barata para sobrevivir.