Bomberos advirtieron desgaste tras los incendios en Chubut: “La hemos luchado un montón”
El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut, Rubén Oliva, trazó un panorama amplio sobre la situación actual de los cuarteles en la provincia. Según explicó, el estado de cada asociación es muy variado y está directamente vinculado a su capacidad de recaudación.
“La capacidad de recaudar depende de la cantidad de habitantes. Cualquier equipamiento que necesiten los cuarteles cuesta lo mismo, pero al tener menos habitantes necesitan más tiempo para poder reunir el dinero”, señaló.
En ese contexto, destacó que recientemente comenzaron a percibir el subsidio nacional establecido por ley, lo que permite a muchas asociaciones evaluar compras y reposiciones tras meses complejos.
“Es el momento donde empiezan a ver qué es lo que se está necesitando”, indicó.
Incendios, guardias y desgaste
La temporada de verano todavía no terminó y dejó una fuerte marca en el sistema de bomberos voluntarios. Si bien varios focos ya están controlados, en muchos puntos continúan las guardias de ceniza.
Oliva reconoció que el cansancio es evidente. “Están realmente cansados, porque implica mantener guardias todo el día y la noche, acompañando a las familias”, explicó.
A la exigencia física se suma el impacto emocional por la magnitud de lo perdido. “Es terrible la cantidad de hectáreas y material que se ha perdido”, lamentó.
Desde la Federación remarcaron que, aunque hay alivio en algunos sectores, la temporada aún no concluyó y se mantienen en alerta hasta que termine el verano.
El conflicto por la tasa de bomberos
Otro eje clave del balance fue la situación económica vinculada al cobro de la tasa de bomberos incluida en facturas de servicios.
Oliva calificó al 2025 como un año “muy duro” en ese aspecto. “La hemos luchado un montón”, afirmó.
La vicepresidenta de la Federación, Lucía Gutiérrez, explicó que el conflicto generó complicaciones en varias localidades, donde algunos cuarteles dejaron de percibir la tasa durante meses.
“Fue muy cuesta arriba”, sostuvo.
Según detalló, se logró avanzar con un convenio marco interinstitucional entre la Federación de Cooperativas y la Federación de Bomberos, con acompañamiento del Gobierno provincial.
En varias sociedades el acuerdo ya se aplica con normalidad. Sin embargo, en localidades donde las cooperativas están intervenidas fue necesario realizar gestiones adicionales e incluso modificaciones puntuales, con intervención judicial.
“En este momento la situación está más calmada, pero siempre estamos alertas”, advirtió Gutiérrez.
Cuarteles más vulnerables
Más allá de la normalización parcial del cobro de tasas, la realidad no es homogénea en todo el territorio.
Hay asociaciones que no cuentan con la tasa implementada y dependen casi exclusivamente de subsidios estatales y del aporte directo de la comunidad.
En localidades pequeñas, además, surgen dificultades para conformar comisiones directivas y sostener la estructura administrativa necesaria para gestionar recursos.
“Hay asociadas que la tienen un poco más complicada”, reconoció la vicepresidenta.
Entre el agotamiento y la reconstrucción
El panorama provincial muestra un sistema que logró sostener una temporada exigente, pero con señales de desgaste. Mientras algunos cuarteles comienzan a evaluar compras de equipamiento gracias a la llegada de subsidios, otros siguen dependiendo de la solidaridad local.
La Federación insiste en que el sostén principal sigue siendo la comunidad. La tasa de bomberos, los aportes voluntarios y el acompañamiento estatal resultan claves para mantener operativas las asociaciones.