Tensión geopolítica
Sangriento enfrentamiento: Cuba vincula a los ocupantes de la lancha procedente EEUU con un plan terrorista
Cuba ratificó que los diez individuos que se trasladaban en la embarcación con insignia estadounidense, atacada por las Tropas Guardafronteras, son ciudadanos cubanos que viven en Norteamérica. Según las autoridades, el grupo pretendía ingresar ilegalmente al país para ejecutar actos de terrorismo. Ante este escenario, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, comunicó que su gestión analizará lo ocurrido y advirtió que están “preparados para reaccionar en consecuencia”.
Mediante un reporte oficial replicado por Cubadebate, la administración cubana detalló: “Todos los participantes son cubanos residentes en los Estados Unidos. La mayoría de ellos con un historial conocido de actividad delictiva y violenta”.
Identificación y antecedentes de los sospechosos
El informe gubernamental subraya que dos de los tripulantes, Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, contaban con pedidos de captura de la Justicia cubana. Se los vincula con la promoción, organización, financiamiento y ejecución de maniobras catalogadas como terroristas, tanto dentro de Cuba como en el extranjero.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, la lancha transportaba a diez sujetos provistos de armamento con el fin de realizar una “infiltración con fines terroristas”. El saldo del operativo fue de cuatro fallecidos y seis heridos, todos de nacionalidad cubana y radicados en suelo estadounidense. En el procedimiento, se secuestraron fusiles de asalto, armas de puño, bombas molotov y chalecos antibalas, entre otros pertrechos.
La postura de los Estados Unidos
Desde San Cristóbal y Nieves, en el marco de una cumbre de la CARICOM, Marco Rubio señaló que se encuentran recabando datos para esclarecer el episodio. Al ser consultado sobre si existió participación de agentes o una misión oficial del gobierno norteamericano en el hecho, el secretario de Estado fue tajante al responder: “no”.
A través de la cuenta oficial del Departamento de Estado en la red social X, el funcionario enfatizó: “Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados. No nos vamos a conformar con lo que nos digan otros”. Asimismo, recalcó la autonomía de su investigación al afirmar que “en Estados Unidos no tomamos decisiones basándonos en lo que dicen las autoridades cubanas”.
Reacciones internacionales y respaldo de Rusia
La situación generó repercusiones en Moscú. María Zajárova, vocera de la Cancillería rusa, responsabilizó a Washington por lo sucedido, tildándolo de una “provocación agresiva” diseñada para incrementar las tensiones y provocar un conflicto en la región.
En sintonía, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, defendió el accionar de los efectivos cubanos al detener la embarcación de bandera estadounidense. Peskov consideró que, ante las declaraciones de los arrestados sobre sus metas terroristas, “no hay margen para la discusión”. El funcionario ruso advirtió sobre el riesgo que implica el aumento de la hostilidad hacia la isla y solicitó prudencia a la comunidad internacional para frenar supuestos planes de desestabilización dirigidos contra el pueblo y el gobierno de Cuba.
Con información de NA.