Alarma mundial: Fuga masiva de yihadistas tras el retiro de las fuerzas kurdas en Siria
Según informó Noureddine al-Baba, portavoz del Ministerio del Interior en Damasco, las fuerzas gubernamentales encontraron el recinto desmantelado y con el perímetro de seguridad gravemente vulnerado al momento de tomar el control de las instalaciones.
Se pudo establecer que el muro perimetral de 17 kilómetros presentaba más de 138 brechas que facilitaron la salida desordenada de una multitud de mujeres y niños hacia destinos desconocidos. Las autoridades sirias atribuyeron esta crisis a que las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), responsables de la administración del sitio durante la última década, abandonaron sus puestos el pasado 20 de enero sin coordinación previa con el Estado ni con la coalición internacional.
Al-Hol, considerado en su momento el mayor campamento de yihadistas del noreste sirio, albergaba a unas 23.500 personas antes de la reciente ofensiva, incluyendo a 6.500 extranjeros de 44 nacionalidades en sectores de alta seguridad. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos respaldó la versión oficial de las fugas, señalando que muchos residentes huyeron para evitar ser capturados por las tropas del presidente Ahmad al-Sharaa, que han recuperado terreno en el norte del país.
Ante la inestabilidad del sistema de detención, el ejército de los Estados Unidos trasladó preventivamente a más de 5.700 sospechosos de pertenecer al EI hacia centros de seguridad en Irak para evitar que se unan a células activas en la región.
Mientras tanto, el Gobierno sirio declaró el cierre definitivo de Al-Hol y procedió al traslado de los residentes restantes al campamento de Akhtarin, en la provincia de Alepo, bajo la supervisión de la ONU. La incertidumbre persiste sobre el paradero de los miles que escaparon, lo que genera una creciente preocupación por la seguridad internacional y el posible resurgimiento de grupos extremistas.