2026-02-24

José Guerreiro, capitán de Portugués

“Fue una hermosa sorpresa ver tanta gente en un día ideal”

En la previa del amistoso frente a Rada Tilly, el club lusitano vivió una jornada que quedará grabada para siempre en su memoria institucional.

No fue simplemente un partido de preparación ni un ensayo más de cara a la temporada que se avecina. Fue, ante todo, un acto de reconocimiento, de gratitud y de pertenencia.

La institución decidió rendir homenaje a uno de sus máximos referentes dirigenciales y, desde ahora, su campo de juego lleva oficialmente el nombre de “José Guerreiro”.

El tributo tuvo un significado especial: el actual capitán del plantel superior, también llamado José Guerreiro, es hijo del dirigente homenajeado. En diálogo con Crónica, el volante expresó su emoción por el reconocimiento a su padre y, al mismo tiempo, analizó el presente y los desafíos deportivos que afrontará el club tras el esperado ascenso a la Primera A del fútbol comodorense.

Una tarde especial

El viernes, en el predio del Club Portugués, se vivió una de esas tardes en las que el fútbol funciona como punto de encuentro y excusa perfecta para celebrar la historia compartida.

Antes del pitazo inicial del amistoso ante Rada Tilly -que terminaría empatado 1 a 1-, socios, dirigentes, familiares y amigos se reunieron alrededor del campo de juego para descubrir la placa que oficializa la denominación “José Guerreiro”.

El acto estuvo cargado de emoción. Entre abrazos y anécdotas, la memoria del histórico dirigente recorrió cada rincón del club. Fue un hombre de años de trabajo silencioso, de compromiso constante y de gestión desinteresada, que dejó huella no solo en lo deportivo sino también en la construcción social de la institución.

La convocatoria sorprendió incluso a la propia familia. Excompañeros de comisión directiva, amigos de toda la vida y vecinos se acercaron para compartir el momento. El sol acompañó la ceremonia, generando un clima ideal para una tarde que combinó nostalgia, reconocimiento y fútbol.

La palabra del capitán: orgullo y responsabilidad

Para el actual capitán, vivir esa escena desde adentro tuvo un peso emocional particular. Minutos después del encuentro, todavía con la adrenalina del partido, habló sobre lo que significó la jornada.

“Es un día muy especial. El contexto del primer partido del año, la emoción de un amistoso con un condimento único. El nombramiento del estadio con el nombre de mi viejo, que fue un dirigente de muchos años e hizo muchísimo por esta institución, es algo que nos llena de orgullo. Es un gesto de Alejandro Paillahuala y de toda la comisión directiva que vale la pena recalcar”, expresó.

Guerreiro no ocultó su sorpresa por la cantidad de gente presente. “Sinceramente no pensé que iba a venir tanta gente. Fue una hermosa sorpresa. Ver a muchos amigos de él, gente que lo quería y que compartió tantos años de trabajo, fue muy fuerte. Se dio el marco ideal: un día de fútbol, que es lo que él más amaba hacer acá en su club”.

Más allá de lo sentimental, el volante sabe que el homenaje implica también una responsabilidad extra. Llevar el mismo nombre que el estadio en el que ahora defiende los colores del club supone un compromiso simbólico que asume con naturalidad. “Uno trata de honrar el apellido dentro de la cancha, con trabajo y respeto. Es lo que nos enseñaron desde chicos”, sostuvo.

El ascenso y un nuevo desafío

Pero la agenda deportiva ya está en plena continuidad. Portugués viene de conseguir el ansiado ascenso a la Primera A, un logro que se celebró como un premio al esfuerzo sostenido durante varias temporadas. Ahora, el desafío será mantenerse y competir de igual a igual en la máxima categoría del fútbol local.

El empate ante Rada Tilly funcionó como una prueba exigente. El equipo ya había sumado minutos frente a la Comisión de Actividades Infantiles y ante Próspero Palazzo, encuentros que permitieron medir el nivel físico y futbolístico en esta etapa de preparación.

“Sabemos que tenemos por delante un año complicado. La Primera A exige mucho más en todos los aspectos. Hay que redoblar esfuerzos, entrenar mejor y sostener la concentración durante los 90 minutos. Pero nuestro planteo es claro: queremos ser protagonistas. Si peleamos los puestos de arriba, el objetivo principal, que es mantenernos en la categoría, se va a dar como consecuencia”, analizó el capitán.

La base del plantel se mantuvo, algo que para Guerreiro es clave en esta nueva etapa. La continuidad permite consolidar una identidad de juego y fortalecer los vínculos internos, un aspecto que suele marcar diferencias en torneos largos y competitivos.

“Contra Rada Tilly se notó que en los últimos minutos nos faltó un poco de aire, pero eso es lógico en plena pretemporada. Mantuvimos prácticamente la misma base durante los 90 minutos y el desgaste se siente. Estos partidos sirven justamente para eso, para agarrar ritmo y corregir detalles”, explicó.

Gira por el Valle y puesta a punto

Con la mirada puesta en el inicio del campeonato, el plantel emprendió viaje hacia el Valle de Chubut para continuar con la preparación. La agenda contempla amistosos ante Huracán de Trelew y Deportivo Madryn, compromisos que permitirán elevar la vara competitiva y ajustar el funcionamiento colectivo.

La experiencia de enfrentar equipos de otras ligas aporta roce y obliga a sostener la intensidad. “Estos viajes nos van a dar el ritmo que necesitamos. Son partidos que exigen concentración y nos ponen a prueba en distintos escenarios. Queremos llegar al inicio del torneo con el equipo bien afianzado”, indicó el referente.

Para el club, la logística y la planificación de esta gira también reflejan un crecimiento institucional. El ascenso no solo demanda un salto deportivo, sino también organizativo. En ese sentido, la actual comisión directiva trabaja para acompañar al plantel y consolidar la estructura necesaria para sostenerse en la elite local.

Raíces firmes y ambición renovada

El homenaje a José Guerreiro padre no fue un acto aislado. Fue, en realidad, la reafirmación de una identidad. Portugués es una institución construida a partir del esfuerzo colectivo, del sentido de pertenencia y del compromiso de generaciones que dedicaron tiempo y energía a su crecimiento.

Hoy, con el campo de juego que lleva oficialmente su nombre, esa historia se hace visible cada vez que la pelota rueda sobre el césped. Es un recordatorio permanente de que el club se sostiene en sus raíces, pero mira hacia adelante con ambición.

El capitán lo sintetiza con claridad: “Este club tiene todo para estar en esta categoría y competir. Tenemos una base sólida, un grupo comprometido y una dirigencia que acompaña. Ahora depende de nosotros demostrarlo dentro de la cancha”.

Así, Portugués transita el inicio de 2026 con la frente en alto. Honra su pasado al bautizar su estadio con el nombre de un dirigente ejemplar y, al mismo tiempo, proyecta un futuro en el que el objetivo es consolidarse entre los mejores.

La pelota volverá a rodar muchas veces en el campo “José Guerreiro”. Y cada partido será, además de una competencia deportiva, una manera de mantener vivo el legado de quien dedicó gran parte de su vida a engrandecer la institución. En esa combinación de memoria y ambición se apoya la ilusión lusitana: hacer historia sin olvidar de dónde viene.

Te puede interesar