"Todavía te espero", el conmovedor mensaje del novio de la buceadora desaparecida en Madryn
La búsqueda de Sofía Devries, la joven de 23 años desaparecida durante una práctica de buceo en Puerto Madryn, sumó nuevos elementos tras las declaraciones de su pareja. El operativo se mantiene en aguas del Golfo Nuevo mientras la investigación judicial analiza las circunstancias del hecho ocurrido este fin de semana.
El incidente se produjo en la zona de Punta Cuevas cuando el grupo realizaba una inmersión para completar una certificación de buceo. Al regresar a la embarcación, los integrantes advirtieron la ausencia de la joven oriunda de Villa Ballester, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencia en la costa chubutense.
Según el relato de su pareja, ambos se encontraban buceando juntos al momento de producirse el accidente bajo el agua. La situación generó una alerta general en la comunidad de buceo local, que permanece expectante ante el desarrollo de las tareas de rastrillaje en el sector del Parque Submarino.
Leonardo, pareja de la joven, utilizó sus redes sociales para cuestionar la celeridad de la Prefectura Naval Argentina en el inicio de las maniobras de rescate. El joven denunció que las autoridades se centraron en cuestiones burocráticas y no aceptaron inicialmente la colaboración de buzos de escuelas locales durante las primeras horas.
Asimismo, expresó su malestar ante el pedido de la fiscalía interviniente para que los testigos no abandonen la ciudad de Puerto Madryn. En sus declaraciones, señaló una presunta falta de asistencia y comprensión humana por parte de los organismos encargados de coordinar la búsqueda en la zona costera.
Por otro lado, luego de esta primera publicación, realizó otro posteo. Manifestó tener la esperanza de volver a encontrarla, afirmando que todavía la espera y la ama para toda su vida.
El Ministerio Público Fiscal de Chubut inició una causa para determinar si se cumplieron estrictamente los protocolos de seguridad durante la actividad. Mientras tanto, tres personas que participaron de la inmersión debieron ser trasladadas al Hospital Andrés Isola para recibir atención médica preventiva.
Dos de los buzos fueron ingresados a la cámara hiperbárica debido a síntomas compatibles con cuadros de descompresión, mientras que un tercero quedó en observación. Las tareas de localización continúan sujetas a las condiciones meteorológicas y de visibilidad en las profundidades del Golfo Nuevo.
Redactado con información de La Opinión Austral