Rusia pide a sus ciudadanos que no viajen a Cuba y evalúan enviar petróleo
La crisis energética que atraviesa Cuba ya impacta de lleno en el vínculo con uno de sus principales aliados internacionales. Rusia recomendó oficialmente a sus ciudadanos evitar viajar a la isla y confirmó que evalúa enviar petróleo y derivados como ayuda “humanitaria” para aliviar el colapso del suministro.
El anuncio se produjo luego de que las autoridades cubanas informaran que no pueden garantizar combustible para la aviación, lo que derivó en la suspensión y reprogramación de vuelos internacionales.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, admitió que la situación es “realmente crítica” y señaló que Moscú mantiene contactos permanentes con La Habana para buscar alternativas.
Vuelos suspendidos y turistas varados
Las dificultades para abastecer aviones en aeropuertos cubanos obligaron a aerolíneas rusas como Rossiya Airlines y Nordwind a modificar sus operaciones.
Según informó la agencia federal de aviación rusa (Rosaviatsia), en los próximos días se realizarán vuelos exclusivamente de regreso desde La Habana y Varadero hacia Moscú para garantizar el retorno de los turistas rusos. Una vez completada esa operación, el programa regular quedará suspendido hasta nuevo aviso.
Además, el operador Pegas Touristik dejó de vender paquetes turísticos a Cuba mientras persista la emergencia.
Se estima que alrededor de 4.000 ciudadanos rusos permanecen actualmente en la isla. Rusia se había convertido en el segundo mercado emisor de turistas hacia Cuba, solo por detrás de Canadá.
Posible envío de petróleo
Medios rusos indicaron que el Ministerio de Desarrollo Económico evalúa concretar en breve el envío de crudo y derivados a la isla como parte de un esquema de asistencia.
La medida se enmarca en la histórica alianza política y económica entre Moscú y el gobierno de Miguel Díaz-Canel, en un contexto regional complejo tras los cambios recientes en Venezuela, uno de los principales proveedores energéticos de Cuba en los últimos años.
Desde el Kremlin también apuntaron contra Estados Unidos, al que acusan de presionar económicamente a la isla mediante sanciones y restricciones comerciales que dificultan el acceso a combustibles.
La crisis no solo afecta a compañías rusas. Aerolíneas venezolanas como Conviasa también debieron ajustar frecuencias y evaluar escalas técnicas en terceros países para poder repostar combustible antes de aterrizar en Cuba.
La falta de suministro genera cancelaciones, reprogramaciones y una creciente incertidumbre en el sector turístico, uno de los principales generadores de divisas para la economía cubana.