Descubren fósiles de dinosaurios acorazados de 120 millones de años en Neuquén
Investigadores del CONICET informaron el hallazgo de restos fósiles de dinosaurios tireóforos en la provincia de Neuquén. Estas piezas, que pertenecieron a ejemplares conocidos popularmente como dinosaurios acorazados, datan de hace aproximadamente 120 millones de años, en el periodo Cretácico Temprano.
El trabajo fue realizado de manera conjunta por especialistas del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología, el Museo Municipal Ernesto Bachmann de Villa El Chocón y la Fundación Azara.
El material recuperado consiste en fragmentos de vértebras de la zona de la cadera, costillas, espinas y osteodermos, que son las estructuras óseas que formaban parte de la armadura característica de estos animales. De acuerdo a fuentes científicas, el material representa el segundo registro de esta antigüedad en toda Sudamérica, lo que resulta fundamental para sustentar la presencia de este grupo de dinosaurios en el país, del cual aún se conoce muy poco.
El estudio publicado recientemente por la Asociación Paleontológica Argentina indica que los restos presentan rasgos compatibles con los estegosaurios. Si bien los investigadores advierten que es necesario recolectar piezas con rasgos diagnósticos más precisos para una clasificación definitiva, consideran probable que se trate de una especie hasta ahora desconocida para la ciencia. Este hecho convertiría al descubrimiento en un aporte significativo para la paleontología sudamericana.
Hace 120 millones de años, estos animales ya habitaban diversos continentes, pero los restos encontrados en la Patagonia presentan rasgos propios que los distinguen de los hallados en otras regiones del mundo. El análisis sugiere que la fauna de la formación Bajada Colorada refleja una etapa de transición entre las comunidades del Jurásico y las nuevas formas que caracterizaron al Cretácico.
Hasta el momento, los registros de este tipo de fauna en Sudamérica son escasos y proceden exclusivamente de Argentina. Este nuevo hallazgo amplía el conocimiento sobre la diversidad que existía en la región hace millones de años.