Cuba se queda sin combustible para aviones
Las autoridades cubanas informaron que a partir de este lunes y hasta al menos el 11 de marzo de 2026 la isla no dispondrá de combustible para aviación (Jet A-1) en sus aeropuertos internacionales, según un aviso oficial emitido en el sistema NOTAM, utilizado para alertar a pilotos y aerolíneas sobre condiciones operativas relevantes.
El mensaje, codificado como “JET A1 FUEL NOT AVBL” (combustible Jet A-1 no disponible), afecta a la red completa de aeródromos cubanos, incluyendo el internacional José Martí de La Habana, el de Varadero, Holguín, Santa Clara, Cienfuegos, Camagüey, Cayo Coco, Santiago de Cuba y Manzanillo.
Crisis energética profunda y causas
La decisión se da en el marco de una crisis energética aguda que enfrenta la isla, atribuida por La Habana en parte a lo que calificó de asedio petrolero por parte de Estados Unidos. La falta de combustible se ha visto agravada por la interrupción de los suministros desde Venezuela y la presión estadounidense para limitar el acceso del país al crudo internacional.
La ausencia de queroseno obligará a las aerolíneas que operan en Cuba a traer combustible extra desde sus lugares de origen, realizar escalas técnicas en otros países o incluso cancelar o reprogramar vuelos, afectando rutas de Europa, América Latina y el Caribe.
La falta de combustible para aviones se suma a una crisis más amplia que ya golpea al sector turístico cubano y a la conectividad aérea del país. El turismo, una de las principales fuentes de ingresos, podría sufrir una caída aún mayor si se producen cancelaciones masivas de vuelos o se limitan las frecuencias de llegada de visitantes.
Las aerolíneas afectadas, entre ellas compañías de Estados Unidos, España, Panamá y México, no han emitido aún declaraciones públicas sobre cómo ajustarán sus operaciones frente a esta medida, aunque se prevén cambios en itinerarios, cancelaciones de vuelos y escalas adicionales en otras terminales del Caribe o América.
Escenario político y respuestas internacionales
La escasez de combustible se da en un contexto en el que la isla enfrenta fuertes sanciones energéticas impuestas por la administración de Donald Trump, que incluyeron amenazas de aranceles a países que suministren petróleo a Cuba. La Habana sostiene que estas políticas intensifican las dificultades económicas y energéticas que sufre el país.
En respuesta a la crisis, algunos países han expresado apoyo o ofrecido asistencia diplomática y logística. Rusia, por ejemplo, señaló que está en contacto con Cuba para “explorar formas de asistencia” y ayudar, en particular, con el regreso de turistas rusos presentes en la isla.