2026-02-07

Inflación de febrero: proyecciones y el impacto de los aumentos en las tarifas

Consultoras privadas proyectan que el índice se mantendrá por debajo del 3%. El aumento de las tarifas de gas y el transporte público son los principales factores que presionan los precios este mes.

Se espera que el Índice de Precios al Consumidor se ubique en un rango de entre el 2,1% y el 2,8%, condicionado principalmente por el ajuste en los servicios públicos.

Este escenario se da en un contexto de relativa estabilidad del tipo de cambio. Sin embargo, los precios regulados se posicionan como el principal factor de presión sobre el costo de vida mensual, superando en incidencia a los rubros estacionales y a la inflación núcleo.

Impacto de los servicios regulados

El incremento en las boletas de gas, que superó el 16% debido a la quita de subsidios, encabeza las subas del mes. A esto se suma el ajuste en el transporte público, que registra un aumento del 4,8% en colectivos y subtes por el esquema de actualización por IPC con rezago.

Otros servicios básicos como la electricidad y el agua presentan avances cercanos al 4%. En contraposición, sectores como la medicina prepaga y la telefonía muestran variaciones más acotadas, con incrementos proyectados en torno al 3% para el periodo en curso.

El debate por la metodología del IPC

La discusión sobre la actualización de la canasta de consumo del Indec cobró relevancia tras la salida de las autoridades anteriores del organismo. Aunque se preveía implementar una nueva metodología basada en el consumo de 2017/2018, el Gobierno nacional confirmó que el cambio se postergará de manera indefinida.

Actualmente, la medición se rige por una estructura de consumo de los años 2004/2005. Esta base incluye artículos y servicios que han perdido vigencia, como el alquiler de películas en formato físico, cintas de VHS o el uso de equipos de fax y locutorios públicos.

Diferencias entre las mediciones

Analistas señalan que la principal diferencia entre el índice vigente y el actualizado radica en la ponderación de los rubros. Mientras que la canasta actual otorga un peso significativo a los alimentos, la nueva metodología daría mayor relevancia a los servicios públicos, combustibles y transporte.

Con los niveles de inflación actuales, las brechas entre ambos sistemas de medición tienden a ser reducidas. Según informes técnicos, la diferencia en la proyección de febrero entre un índice y otro sería de apenas 0,1 puntos porcentuales, lo que justifica la decisión oficial de no alterar el esquema estadístico por el momento.

 

 

Redactado en base a información de Infobae.

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