2026-02-06

La CGT movilizará al Congreso contra la reforma laboral pero descarta el paro general

El Senado debatirá el proyecto oficialista el miércoles; los sindicatos dialoguistas se impusieron sobre los sectores más combativos, aunque liberaron a los gremios para realizar protestas sectoriales.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este viernes que realizará una movilización hacia el Congreso el próximo miércoles. El objetivo es manifestar su rechazo a la reforma laboral promovida por la gestión de Javier Milei, aunque la central obrera decidió no convocar a un paro general, desestimando el pedido de las facciones más combativas. La movilización tendrá lugar en la Plaza del Congreso a partir de las 15, coincidiendo con el comienzo del debate parlamentario en la Cámara Alta. Esta determinación surgió tras un prolongado encuentro del Consejo Directivo, donde prevaleció la visión de los gremios más dialoguistas, quienes sostienen que lanzar una nueva huelga nacional es prematuro.

"Ataca y cercena derechos laborales"

Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro e integrante del triunvirato conductor de la CGT, fue el encargado de comunicar la decisión. El dirigente señaló que el proyecto posee un sesgo ideológico claro. Aseguró que la iniciativa ataca y restringe tanto los derechos individuales como colectivos de los trabajadores, implicando además una transferencia significativa de recursos desde el sector obrero hacia el empleador. Sola enfatizó que el desenlace de esta discusión será más de índole política que gremial. Por lo tanto, trasladó la responsabilidad hacia los legisladores nacionales. Afirmó que ahora corresponde a los senadores definir si respaldan o no los intereses de los trabajadores.

Sin paro general, pero con margen para medidas sectoriales

Pese a resolver no lanzar un paro general —lo que habría significado la cuarta medida de este tipo contra el gobierno libertario—, la CGT facultó a cada sindicato a implementar ceses de actividades parciales. Esto busca facilitar la participación de los trabajadores en la marcha hacia el Congreso. En este contexto, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) confirmó un paro desde las 10 del miércoles para asegurar la presencia de sus afiliados en la protesta. Otras organizaciones sindicales evalúan medidas de características similares. Desde la cúpula cegetista no descartaron intensificar el conflicto a futuro, describiendo la situación como una batalla prolongada.

La interna sindical y el peso del recuerdo del último paro

La discusión interna dejó en evidencia una vez más las discrepancias entre los sectores más dialoguistas y los más duros dentro de la central obrera. Gremios como UOCRA, Sanidad y Comercio apoyaron la movilización sin huelga. Por otro lado, entidades como UOM, Bancarios, Camioneros y Canillitas demandaban una medida de fuerza de mayor impacto. Un factor determinante fue el antecedente del último paro general, cuya contundencia disminuyó por la falta de adhesión de la UTA, el gremio de los colectiveros que garantizó el servicio de transporte. Además, la mayoría sindical apuesta por introducir modificaciones al proyecto durante el proceso legislativo en lugar de una confrontación directa con el Ejecutivo.

Presión política y negociaciones en marcha

Según indicó Sola, la CGT ya expuso sus objeciones ante más de 16 gobernadores, 35 senadores, 30 diputados y 50 intendentes, sumado a representantes de pymes. No obstante, reconocen dentro de la central que el Gobierno cuenta con los votos necesarios para avanzar con la reforma. Los esfuerzos sindicales se concentran ahora en limitar el alcance del proyecto, específicamente en artículos que afectan el financiamiento sindical y de obras sociales. Entre los cambios en discusión figura la preservación de las cuotas solidarias sindicales y la eliminación del artículo que reduce la contribución patronal a las obras sociales del 6% al 5%, medida que según los gremios implicaría un desfinanciamiento de hasta USD 700 millones anuales. En contrapartida, puntos altamente resistidos como la reglamentación del derecho de huelga en servicios esenciales, la prioridad de los convenios por empresa y las limitaciones a la ultraactividad permanecerían inalterados.

Con información de BAE Negocios.

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