Las ballenas Sei, una visita cada vez más frecuente en el Golfo San Jorge
Las costas de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly ya no son únicamente un corredor de tránsito para los grandes cetáceos. Desde hace algunos años, y con mayor fuerza desde octubre hasta junio, la ballena Sei se convirtió en una presencia cada vez más habitual en las aguas del Golfo San Jorge, marcando un cambio significativo en el mapa de la fauna marina regional.
Históricamente, la atención estuvo puesta en la ballena franca austral, pero las investigaciones científicas desarrolladas en la zona comenzaron a revelar la importancia de esta especie más rápida, discreta y esquiva, que hoy redefine el potencial científico y turístico del litoral sur de Chubut.
“No están de paso, vienen a quedarse”
El biólogo Mariano Coscarella, investigador del CONICET y profesor de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, lidera junto a la bióloga Marina Riera los estudios sobre esta especie. En diálogo con Crónica, explicó que el comportamiento de la ballena Sei en la región no responde a una migración clásica.
“No están de paso por acá; vienen aquí, que no es lo mismo”, afirmó el especialista, al referirse a la amplia permanencia estacional de estos cetáceos en el Golfo San Jorge.
Según detalló, la presencia comienza a registrarse con mayor frecuencia a partir de octubre, pero los meses de abril y mayo concentran el mayor número de ejemplares.
Un comedor natural en el Golfo San Jorge
La principal razón que explica esta presencia sostenida es el alimento. Durante el final del verano y todo el otoño, el Golfo San Jorge se transforma en una verdadera despensa natural de bogavantes o langostillas, pequeños crustáceos similares a camarones que constituyen el alimento preferido de la ballena Sei.
“Los animales vienen a alimentarse durante lo que sería nuestro verano y nuestro otoño. Abril y mayo son los momentos de mayor cantidad de ballenas”, detalló Coscarella.
Esta abundancia convierte a la región en un comedor clave para la especie, que aprovecha las condiciones del mar patagónico antes de continuar su recorrido.
Investigación científica y seguimiento satelital
Hasta hace pocos años, el conocimiento sobre la ballena Sei en la zona era muy limitado. A partir de un proyecto de investigación pionero, el equipo científico logró instalar rastreadores satelitales en 12 ejemplares, lo que permitió reconstruir por primera vez sus movimientos y tiempos de permanencia.
Si bien estos dispositivos tienen una duración limitada por cuestiones técnicas, los datos obtenidos fueron fundamentales. “No sabíamos si se quedaban, qué hacían o cuándo venían. Hoy tenemos algunas respuestas, pero todavía quedan muchas preguntas por contestar”, reconoció el investigador.
Los resultados confirmaron que se trata de residentes temporales prolongados, y no de simples visitantes ocasionales.
Avistaje responsable: respeto y distancia
A diferencia de la ballena franca, la ballena Sei es un animal más veloz y evasivo. Por eso, los especialistas insisten en la necesidad de un avistaje responsable, tanto desde embarcaciones como desde la costa.
Entre las principales recomendaciones se destacan:
- Mantener una distancia prudencial de entre 50 y 100 metros.
- No perseguir ni cortar el rumbo del animal.
- Respetar la navegación normal si se observa desde embarcaciones particulares.
- Optar por prestadores habilitados, que conocen los protocolos y medidas de seguridad.
Estas pautas son clave para proteger a la especie y garantizar una convivencia segura con la fauna marina.
Un ecosistema lleno de vida
La temporada de ballenas también coincide con una fuerte presencia de delfines, que se convierten en otro atractivo del mar patagónico. En la zona es habitual observar delfines oscuros, delfines grises y delfines nariz de botella, especies que aportan dinamismo y diversidad al ecosistema.
La combinación de ballenas y delfines consolida al Golfo San Jorge como un punto estratégico para el turismo de naturaleza en la Patagonia Central, y refuerza la necesidad de preservar un entorno que, año tras año, vuelve a ser elegido por estos gigantes del mar.