Más de 300 familias debieron dejar sus casas por el deslizamiento del cerro Hermitte
El avance del deslizamiento del cerro Hermitte sigue dejando consecuencias profundas en la zona norte de Comodoro Rivadavia. Con el correr de las horas, la magnitud del fenómeno obligó a que más de 300 familias debieran autoevacuarse ante el riesgo de nuevos movimientos del suelo y posibles derrumbes.
El viceintendente señaló que el número de personas que debieron abandonar sus viviendas creció de manera constante desde que se agravó la situación. Muchas de ellas se trasladaron a casas de familiares, mientras que otras fueron asistidas en centros de contención dispuestos por el Municipio.
Viviendas dañadas y barrios bajo riesgo
Los barrios Sismográfica, Médanos, Los Tilos y El Marquesado concentran la mayor cantidad de viviendas comprometidas por las grietas, los desplazamientos del terreno y el deterioro estructural. En varios sectores, el riesgo obligó a restringir completamente el acceso y suspender servicios de manera preventiva.
Según explicó el viceintendente, hasta anoche se contabilizaban cerca de 500 viviendas afectadas, con distintos niveles de daño. En muchos casos, las familias pudieron retirar solo lo indispensable, siempre acompañadas por personal de Defensa Civil, Policía y equipos técnicos.
“Hay urgencias y soluciones a largo plazo”
Al referirse al escenario actual, el funcionario remarcó que la emergencia obliga a trabajar en distintos tiempos. “Hay cuestiones que atender de manera urgente y otras que requieren algunos días para generar los acompañamientos económicos necesarios, para que muchas de estas familias puedan alquilar en otro lugar”, explicó en Radio del Sur.
En ese sentido, señaló que el desafío no se limita a la asistencia inmediata, sino también a pensar soluciones habitacionales definitivas, en un proceso que demandará planificación y recursos. “Es un trabajo que va a llevar tiempo, pero es indispensable para darle una respuesta real a quienes hoy no pueden volver a sus casas”, indicó.
Herramientas legales y gestiones activas
La reciente declaración de emergencia geológica y urbanística aprobada por el Concejo Deliberante fue clave para ampliar el margen de acción del Ejecutivo municipal. Según detalló el viceintendente, esta medida permite readecuar partidas presupuestarias y avanzar en gestiones ante los gobiernos provincial y nacional.
“Esta herramienta también habilita a planificar urbanizaciones y avanzar en soluciones habitacionales para las familias afectadas”, sostuvo, al tiempo que confirmó que existe contacto permanente con otros niveles del Estado.
Un escenario minuto a minuto
El monitoreo del cerro continúa de forma constante, con participación de especialistas en Geología, que evalúan la evolución del terreno y la posibilidad de nuevos desplazamientos. “Estas 48 horas fueron muy frenéticas”, reconoció el viceintendente, al describir el ritmo de trabajo que atraviesa el comité de emergencia.
Mientras tanto, cientos de familias siguen a la espera de definiciones, atravesadas por la incertidumbre, el desarraigo y la imposibilidad de saber cuándo podrán volver a sus hogares. La situación, advirtieron las autoridades, sigue siendo dinámica y sujeta a los informes técnicos que se actualizan día a día.
El relevamiento realizado por los equipos técnicos y las áreas de emergencia permitió dimensionar el alcance del problema habitacional que dejó el deslizamiento. En Sismográfica se identificaron 260 viviendas dentro del perímetro de riesgo, lo que obligó a pedir el desalojo preventivo de gran parte del barrio. En El Marquesado, la inestabilidad del terreno afectó a unas 70 casas, mientras que en Médanos el número de viviendas comprometidas asciende a 160, con grietas visibles y daños estructurales. A ese panorama se suman otras 100 viviendas en Los Tilos, donde también se solicitó la evacuación ante la posibilidad de nuevos movimientos del suelo.