Epuyén declaró el Estado de Catástrofe ante el avance de los incendios
A través de la Ordenanza Número 1388/2026, el cuerpo legislativo de Epuyén formalizó la declaración de Estado de Catástrofe ígnea, social, ambiental, económica, turística, habitacional y sanitaria. La normativa, aprobada de manera unánime, responde a la magnitud de un siniestro que ya afectó a más del 50% del territorio de la localidad, devastando reservas naturales y destruyendo viviendas. Esta medida tendrá vigencia, en principio, hasta el próximo 30 de junio.
Facultades especiales y gestión de recursos
La ordenanza faculta al intendente, José Contreras, a implementar medidas extraordinarias para afrontar la emergencia. Entre las atribuciones otorgadas, el Ejecutivo podrá realizar contrataciones directas de bienes y servicios, aceptar donaciones y ejecutar adecuaciones presupuestarias sin los plazos administrativos habituales. Asimismo, se instruyó a las autoridades locales a gestionar ante los gobiernos nacional y provincial recursos destinados a la reconstrucción de hogares, el restablecimiento de los servicios de agua y luz, y el apoyo a los sectores productivos y turísticos, los cuales se encuentran virtualmente paralizados.
Alerta por reactivación de focos
La situación se tornó crítica en las últimas horas debido a la reactivación de las llamas en una ladera del cerro que bordea el Lago Epuyén. Las condiciones climáticas, caracterizadas por temperaturas de 22°C y una humedad relativa de apenas el 20%, han favorecido la propagación del fuego. Las ráfagas de viento, que alcanzan los 40 km/h, impulsaron densas columnas de humo hacia el sur, lo que obligó a las autoridades a solicitar a los vecinos de zonas como Puerto Patriada que se mantengan en máxima alerta ante posibles evacuaciones inminentes.
Pronóstico meteorológico
Para este miércoles, se espera que el viento del oeste mantenga su intensidad, con ráfagas que podrían escalar hasta los 50 km/h. No obstante, el reporte meteorológico trae una luz de esperanza: se aguardan lluvias leves que se intensificarán hacia la tarde y noche, convirtiéndose en precipitaciones constantes que podrían colaborar en las tareas de contención del fuego que se originó el pasado 5 de enero en El Hoyo.