Básquetbol. El comodorense Martín Villagrán, técnico de Olímpico
“El comienzo ha sido difícil”
“El comienzo ha sido difícil”, reconoció Villagrán, y explicó que el proceso estuvo afectado por numerosos factores externos. “Nos han pasado un montón de cosas que no tienen que ver directamente con lo deportivo, como el tema de las lesiones y lo mucho que costó el armado del equipo. No poder tener el plantel completo afecta claramente el rendimiento”, afirmó con convicción.
El entrenador fue claro al describir la magnitud del cambio. Se trata de un equipo totalmente renovado, con cuerpo técnico nuevo y con apenas tres jugadores que continuaron de la temporada anterior. En ese marco, Villagrán subrayó una cuestión clave: “Cuando armás un equipo necesitás tiempo de trabajo y muchas veces ese tiempo no lo tenés porque manda el resultado”.
A pesar del presente, dejó en claro que el objetivo sigue siendo revertir la situación. “Estamos trabajando para sacar esto adelante, porque estamos en una posición en la que obviamente no queremos estar”, señaló.
El clásico ante Quimsa
El último partido ante Quimsa tuvo una carga especial, no solo por tratarse de un clásico, sino también por el marco en el que se disputó. “Para Santiago es una fiesta”, expresó Villagrán, que lo vivió “con la responsabilidad y el profesionalismo de siempre”.
Desde lo deportivo, reconoció la superioridad del rival, pero también marcó matices. “Quimsa jugó mejor y fue un justo ganador, pero no nos dominó durante todo el partido”, analizó. Según su mirada, el equipo mostró una mejor versión en la segunda mitad. “El segundo tiempo lo jugamos mejor y el último cuarto ni hablar. Jugamos ese último cuarto como tendríamos que haber tratado de jugar todo el partido”.
El entrenador lamentó errores puntuales en un momento clave. “Llegamos a ponernos a seis puntos, pero tuvimos tres pérdidas seguidas y eso hizo que ellos terminaran de definir el partido”, explicó. Además, fue contundente al marcar la diferencia entre ambos proyectos: “Quimsa está armado para estar entre los cuatro primeros y pelear el campeonato. Nosotros estamos armados para otra cosa”.
Consultado sobre la relación con la dirigencia y la posición en la tabla, Villagrán destacó el respaldo recibido. “Ellos me transmitieron tranquilidad, porque también saben que tuvimos muchas complicaciones externas a lo deportivo y son conscientes de que eso afecta al equipo”, explicó.
Sin entrar en detalles que corresponden al ámbito institucional, remarcó que el objetivo común es reordenarse. “Estamos tratando de reacomodarnos todos para tener un mejor 2026”, sostuvo.
La experiencia fuera de casa
Dirigir fuera de Comodoro representa un cambio sustancial en lo personal y profesional. “Es distinto, porque ya no estás en Gimnasia, que era como mi segunda casa. Estuve ahí desde los 11 años”, recordó. En ese sentido, remarcó el carácter profesional del desafío y la necesidad de adaptación constante.
“Tenés que conocer toda la estructura desde cero, adaptarte rápidamente a situaciones que no conocés. Por eso vine el 28 de julio y ya a principios de agosto estaba trabajando”, contó.
Más allá de las dificultades deportivas, Villagrán valoró el acompañamiento recibido. “La gente me hace sentir muy cómodo, a mi familia y a mí. En ese aspecto no tengo nada que decir, lo que sí me gustaría que el equipo esté mejor en ese sentido, es lo que más me reprocho”.
Incluso repasó partidos que pudieron haber cambiado el panorama. Derrotas ajustadas, suplementarios y errores puntuales en momentos decisivos. “Perdimos cuatro partidos de local: uno en la última bola con Instituto, otro con Atenas después de ir ganando por 15, otro con Racing tras cuatro pérdidas en primera línea. Si esos partidos los hubiésemos ganado, hoy tendríamos un récord de 8-7 y estaríamos en la posición 10”, analizó.
El nivel de la Liga
Villagrán también ofreció una mirada amplia sobre la temporada actual de la Liga Nacional. “La veo mucho más pareja que en años anteriores”, afirmó. Destacó que equipos llamados a estar arriba se encuentran a mitad de tabla, mientras que otros que no figuraban como candidatos ocupan posiciones de privilegio.
“Antes, cuando tenías tres o cuatro partidos perdidos estabas peleando el Final Four del Súper 20. Hoy, salvo Ferro, el segundo ya tiene cinco perdidos. Eso habla claramente de la paridad que hay”, explicó, citando ejemplos como Boca, Instituto, Regatas y el propio Quimsa.
Para el entrenador, la continuidad marca la diferencia. “Los equipos que mantienen el cuerpo técnico y una base grande de jugadores son los que mejor están”, sostuvo, mencionando los casos de Ferro, Peñarol, San Martín de Corrientes y Oberá. También señaló como sorpresa a La Unión de Formosa, un equipo nuevo que logró buenos resultados rápidamente.
Por último, Villagrán se refirió al presente de Gimnasia. “Lo veo muy bien”, aseguró. Recordó que el inicio irregular tuvo que ver con una cuestión presupuestaria ya conocida, pero destacó las decisiones tomadas posteriormente.
“Movieron piezas y lo hicieron muy bien”, dijo, resaltando la continuidad de jugadores jóvenes y la llegada de refuerzos clave. “La incorporación de Horton le da un salto de calidad, Carabalí los potenció y tienen a Mauro Cosolito es un referente, conocedor de la Liga y capitán. Al equipo lo veo muy bien. Juegan bien, defienden duro y no me canso de repetirlo: la gente siempre se hace sentir de local; lo viví en carne propia cuando fui. Creo que la llegada de Horton les viene muy bien, porque les faltaba poquito para ganar y eso los va a potenciar. No tengo dudas”.