Comodoro
Largas filas para solicitar turno para el trailer de castración gratuita
Este jueves, comenzó la entrega de turnos de castración gratuita en barrio Las Flores, lo que convocó a más de cien vecinos, muchos desde las cinco o seis de la mañana, según relató la presidenta vecinal, Silvia Huineo.
“No esperaba tanta gente”, reconoció. Recordó que el año pasado el barrio tuvo su última jornada de castración en octubre y que desde entonces venían pidiendo otra fecha debido a la demanda creciente. “La gente se acerca de muchos barrios y acá hay muchos perros en la calle porque algunos dueños los dejan afuera y no se hacen cargo”.
Huineo insistió en que es clave que los vecinos lleven a sus mascotas: “Siempre hago hincapié en que los perros se tienen que operar. Hay que tener responsabilidad”.
Un servicio que alivia la ciudad
La vecinalista agradeció al equipo municipal de castración: “Los chicos vienen ad honorem, la gente no paga nada. Solo pedimos paciencia, porque en todos lados hay que hacer cola”. Señaló que el tráiler funcionará durante nueve días, exceptuando el lunes feriado, con un promedio estimado de 30 intervenciones diarias.
Huineo remarcó la importancia del servicio para controlar la superpoblación de animales y ayudar a los perros y gatos abandonados. “Esto ayuda muchísimo a la ciudad”, afirmó.
El operativo entregará turnos entre las 9 y las 12 y permanecerá nueve días en el barrio, excepto el lunes feriado.
“Es un trabajo de hormiga, pero hay que insistir”
La integrante de la vecinal, Silvia Santana, también dialogó con Diario Crónica y señaló que, a pesar de la gran concurrencia, muchos vecinos que tienen mascotas sin castrar no fueron. “No están los vecinos nuestros que tienen a sus perros sin castrar. No aprendemos”, planteó.
Explicó que, aunque se estima un promedio de 30 castraciones por día, la cantidad de gente supera lo previsto, especialmente cuando aparecen turnos dobles para familias con más de una mascota. “Si alguien pide dos turnos, no van a llegar”, señaló.
Santana remarcó que la problemática del abandono sigue siendo fuerte en el barrio.
“Hay muchos perritos abandonados. Se han ido los dueños porque alquilaban y quedaron ellos”, contó. Ante esa situación, muchas veces son los propios vecinos quienes se hacen cargo: “Uno los alimenta, no los podés dejar sin agua ni comida”.
La referente sostuvo que la superpoblación y el abandono afectan también la convivencia barrial.
“Hay vecinos que se enojan porque les das comida o agua. Pero siempre digo: un perro que tiene comida, agua y cariño no te va a morder”.
Ambas vecinalistas insistieron en que la solución requiere constancia.
“Es un trabajo de hormiga, pero hay que insistir. Si no nos ponemos todos, esto no se corta más”, afirmó Santana.