Suben los casos de coqueluche y ya murieron siete bebés en el país
Los casos de coqueluche continúan en aumento en todo el país y la situación ya preocupa a las autoridades sanitarias. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, en lo que va del año se registraron 688 contagios confirmados y la muerte de siete chicos menores de dos años.
La enfermedad, también conocida como tos convulsa, se reportó en 20 jurisdicciones, con mayor presencia en las regiones Centro y Sur. En la provincia de Buenos Aires se registra la mayor cantidad de notificaciones, mientras que en el extremo sur, el brote iniciado en Tierra del Fuego mantiene la curva en alza.
El Ministerio de Salud informó que la incidencia acumulada es de 1,45 casos cada 100.000 habitantes, la cifra más alta para este período desde 2020. El número ya supera lo registrado en 2023, cuando Salta fue la provincia más afectada.
Siete muertes y bajas coberturas de vacunación
Entre las semanas 1 y 46 se notificaron siete fallecimientos en casos confirmados con detección de Bordetella pertussis: cuatro bebés de menos de seis meses, uno entre seis y once meses, y dos entre 12 y 23 meses. La letalidad actual es del 1,2%.
Los datos revelan un punto central: ninguno de los cuatro bebés que tenían edad para recibir la vacuna tenía dosis registradas en el sistema NOMIVAC. Los otros tres casos correspondían a lactantes de menos de dos meses sin vacunación materna, que es la protección clave en los primeros meses de vida.
La cartera sanitaria volvió a insistir en que la vacunación es la principal medida para reducir hospitalizaciones y fallecimientos. Y alertó sobre la necesidad de mejorar las coberturas y achicar las brechas entre provincias.
Fuerte desigualdad entre provincias
Según el informe, hay provincias con esquemas sostenidos y buena llegada a la población. Entre ellas se destacan Tierra del Fuego, La Pampa, Jujuy, Neuquén, Mendoza y San Juan, que mantienen altos niveles de inicio de esquema y refuerzos.
Pero en el otro extremo aparecen Buenos Aires, CABA, Formosa, Santa Fe, Corrientes y Misiones, con coberturas intermedias o bajas, especialmente en los refuerzos de 5 y 11 años, donde se observan los índices más críticos.
En embarazadas también hay una brecha significativa: algunas provincias muestran niveles óptimos, mientras otras continúan en rangos subóptimos, pese a que la aplicación de dTpa desde la semana 20 de gestación es una de las principales estrategias para proteger al recién nacido.
Cómo evoluciona el brote y qué detecta el sistema de vigilancia
De los 688 casos confirmados hasta ahora, 586 tuvieron confirmación por laboratorio. En el 81,9% de esas muestras se identificó Bordetella pertussis, mientras que dos correspondieron a B. parapertussis. Un total de 104 permanecen con especie sin identificar.
El boletín detalla que desde la semana 27 (principios de julio) se observa un ascenso sostenido de casos. El crecimiento arrancó asociado al brote de Ushuaia y luego se consolidó en la Región Centro, con fuerte impacto en la provincia de Buenos Aires.
En las últimas semanas continúa la tendencia ascendente, con notificaciones de múltiples provincias y predominio en Centro y Sur, con casos vinculados al brote de Río Grande.
La coqueluche es una enfermedad respiratoria aguda, altamente contagiosa y prevenible mediante vacunación. Aunque puede afectar a todas las edades, son los lactantes quienes presentan mayor riesgo de complicaciones graves, internaciones y fallecimientos.
La clave sigue siendo la vacunación
El esquema nacional contempla dosis a los 2, 4, 6 y 15-18 meses, un refuerzo a los 5 años y otro a los 11 años. Para adolescentes y adultos, especialmente quienes conviven con bebés, se recomienda completar esquemas y refuerzos.
Desde 2013, la vacunación en embarazadas forma parte del calendario obligatorio. El objetivo es lograr el pasaje de anticuerpos al bebé antes del nacimiento para protegerlo en los primeros meses de vida, cuando el riesgo es mayor.
La vigilancia epidemiológica permite identificar brotes, medir el impacto de las campañas y orientar acciones. Los especialistas recuerdan que la coqueluche suele tener un comportamiento cíclico, con picos cada tres a cinco años.
Síntomas y cuándo consultar
La enfermedad suele comenzar con síntomas similares a un resfrío: moco nasal, tos leve, fiebre baja y ojos irritados. Entre una y dos semanas después, aparece la tos intensa y repetitiva, que puede provocar vómitos, fatiga extrema o cambios de coloración en la piel por la falta de aire.
En bebés, la tos puede no aparecer, pero sí se observan pausas respiratorias o dificultad para respirar, lo que requiere atención médica inmediata.
Profesionales de salud recomiendan consultar de urgencia si hay tos persistente, episodios que terminan en vómitos, respiración ruidosa o dificultades para recuperar el aire.