En Comodoro, se registran por mes entre 120 y 150 actas de infracción por alcoholemia positiva
Nicolás Caridi, juez de faltas del Tribunal Nº 1, explicó que “desde el área de Tránsito y Seguridad Vial, se abocan a realizar controles que son importantes, porque hemos tenido en este último tiempo casos de accidentes con resultados diversos, que han sido de gran consecuencia y que han sido provocados, generados o agravados por el consumo de alcohol”.
Destacó que “aquellas personas que toman alcohol no pueden conducir. En Comodoro rige la ordenanza de alcohol cero, entonces no deben manejar. Si bien la determinación de la multa o pena varía de acuerdo a la graduación de alcohol en sangre, lo que tiene que saber el conductor es que si consumió bebidas alcohólicas no puede manejar”.
Hasta 150 actas por mes
Sobre los números, Caridi detalló que “en el Tribunal de Faltas Nº 1, el último mes tuvimos alrededor de 40 actas de infracción y, multiplicado por los tres juzgados, son entre 120 y 150 en promedio, que es una cantidad muy alta”.
Además, indicó que “la ordenanza prevé que las alcoholemias más bajas, hasta 0,5 gr/l, tengan una multa menor, que es de hasta 350 mil pesos hasta diciembre. A partir de 0,5 gr/l, las multas comienzan en un millón y medio de pesos”.
Inhabilitaciones y sanciones complementarias
Caridi puntualizó que, además del costo económico, los infractores tienen 30 días de inhabilitación para conducir, sumado a la obligación de realizar la charla de concientización y educación vial en la Dirección de Tránsito.
Consultado por casos de reincidencia, detalló que “ha habido casos, pero no es lo más recurrente. En esos casos se agrava la multa y la inhabilitación, que escala a 60 días. Es una de las multas más onerosas y una de las más graves que tiene el Código de Faltas, que por lo general va arriba de los 2 millones de pesos”.
Concientización y carácter disuasivo
En este marco, el juez hizo hincapié en la importancia de la concientización. “A veces se puede pensar que la multa tiene un carácter recaudatorio y en realidad no es ese el fin. Está creada con un carácter disuasivo, se busca imponer una sanción alta, más la inhabilitación, que puede traer otros perjuicios como en el ámbito laboral, al no poder manejar”, señaló.
Caridi remarcó que el objetivo es disuadir a las personas para que no manejen en estado de ebriedad: “Tienen la posibilidad de designar a un conductor responsable, no manejar o, ante una urgencia, tomarse un remis, un taxi o el transporte público. Hay distintas herramientas y eso es lo que debe quedar como mensaje”.