Ingresos de repartidores y alta rentabilidad en apps: ¿Realidad o mito?
El mercado de las aplicaciones de envío en Argentina se convirtió en un gigante que mueve más de USD 1.860 millones anuales. Sin embargo, detrás de la comodidad de recibir un pedido en casa, persiste un intenso debate sobre la rentabilidad real para los trabajadores. ¿Es el delivery una "mina de oro" para quienes buscan ingresos rápidos o una trampa de precarización laboral?
15 pedidos diarios para no ser pobre
Un reciente estudio de la Fundación Encuentro, con datos de septiembre de 2025, encendió las alarmas sobre el poder adquisitivo real de los repartidores. La entidad creó el "Coeficiente de Alcance del Pedido Promedio" (APP), un indicador que traduce el costo de vida a la unidad mínima de trabajo: el viaje realizado.
Según este relevamiento, el ingreso promedio por pedido —tomando como referencia a las principales apps y sin contar propinas— se ubicó en $2.553. Bajo esta métrica, la realidad es cruda: para alcanzar la Canasta Básica Total de un hogar tipo y no caer bajo la línea de pobreza, un repartidor necesita completar 461 viajes al mes.
Esto implica una exigencia física y logística considerable: más de 15 pedidos diarios, todos los días de la semana, sin margen para descansos, enfermedades o imprevistos mecánicos.
El informe traduce los gastos cotidianos en "cantidad de viajes":
-Alquiler promedio (CABA): Cuesta el esfuerzo de 271 pedidos.
-Crianza de un hijo: Requiere 190 pedidos.
-Llenar el tanque de nafta: 2 pedidos.
La visión empresarial
En la vereda opuesto, la visión desde el interior de las empresas plantea un escenario de alta rentabilidad basado en la estrategia y la dedicación horaria. En agosto de 2024, Franco Lena, gerente de una reconocida compañía del rubro, ofreció en una entrevista radial cifras que contrastan fuertemente con la sensación de precariedad.
Según Lena, la clave está en aprovechar los "picos de demanda" (almuerzos a las 13:00 y cenas a las 21:00). Bajo esta lógica, un repartidor que trabaja solo tres horas diarias (distribuidas en esos dos turnos), cuatro días a la semana, podría alcanzar un ingreso mensual de $600.000.
Para quienes deciden dedicarse a tiempo completo (8 horas diarias), las cifras proyectadas por el sector empresarial son aún más llamativas: aseguran que se pueden generar entre $400.000 y $500.000 por semana. Estos montos posicionarían a los repartidores muy por encima del salario promedio de muchos empleos tradicionales en relación de dependencia.
Un escenario de incertidumbre
¿Por qué existe tal brecha entre el informe de la Fundación y las declaraciones gerenciales? La respuesta radica en la naturaleza variable del trabajo.
Mientras que las empresas destacan el "potencial" de ganancia en condiciones ideales, el informe de la Fundación Encuentro subraya la falta de piso salarial y la dependencia de factores externos. Los ingresos de un repartidor no son fijos; fluctúan según el clima, la demanda del día, el tráfico y, fundamentalmente, los algoritmos de las plataformas y sus tarifas dinámicas.
Lo que para unos es una oportunidad de flexibilidad y ganancias rápidas que superan al salario mínimo (el cual requiere 126 pedidos para ser cubierto), para otros es un sistema imprevisible donde planificar la economía doméstica se vuelve un desafío diario.
En un sector sin convenios laborales específicos ni garantías estandarizadas, el "APP" busca funcionar como una herramienta de transparencia para medir el esfuerzo real detrás de cada entrega, en un mercado urbano que no para de crecer pero que aún adeuda debates profundos sobre sus condiciones laborales.