2025-11-21

Informe especial de Diario Crónica

El cuerpo hallado en Río Grande no es Pedro Kreder: confirmación forense e imposibilidad geográfica

Pese a especulaciones trascendidas, se confirmó que los restos humanos hallados el miércoles en las proximidades del puerto de Río Grande pertenecen a Sergio Gabriel Schlieter Barría, un hombre de 32 años desaparecido hace 20 días.

Esta identificación desvincula de forma definitiva el hallazgo de la desaparición de Pedro Alberto Kreder (79 años) y Juana Inés Morales (69 años) en la provincia de Chubut, desestimando la hipótesis de un traslado pasivo del cuerpo de Kreder más de 900 kilómetros hacia el sur.

La especulación mediática que en las últimas horas hizo eco en medios nacionales surgió tras el hallazgo del cuerpo en avanzado estado de descomposición, en el contexto de búsqueda simultánea de Kreder y Morales en Rocas Coloradas (desaparecidos a mediados de octubre) y Schlieter en Tierra del Fuego (desaparecido a principios de noviembre). Otro trascendido llevó a considerar que las corrientes marinas podrían haber transportado el cuerpo desde la costa de Comodoro Rivadavia.

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Sin embargo, basados en la hidrodinámica del Atlántico Sudoccidental, la Corriente de Malvinas y la circulación en la Plataforma Continental Patagónica fluyen predominantemente hacia el norte/noreste, con velocidades que oscilan entre 0,5 y 1,0 metros por segundo. Este flujo constante haría “hidrodinámicamente inviable” el desplazamiento de un cuerpo hacia el sur, desde la latitud de Comodoro Rivadavia (aproximadamente 45°S) hasta Río Grande (aproximadamente 53°S), sin propulsión propia. Además, los vientos predominantes del oeste en la Patagonia empujarían cualquier objeto flotante hacia el este o noreste, y no hacia el sur.

La identificación forense clave

La medicina legal aportó pruebas determinantes. Sergio Schlieter Barría había desaparecido aproximadamente 20 días antes del hallazgo, mientras que Pedro Kreder y Juana Morales llevan unos 40 días desaparecidos en el momento en que se encontró el cuerpo. 

En el caso de Schlieter, el intervalo post-mortem de aproximadamente dos a tres semanas es consistente con la posibilidad de obtener huellas dactilares aptas para cotejo. A pesar de la maceración, la dermis subyacente a menudo conserva el dibujo papilar intacto. Para un cuerpo que hubiera estado 40 días inmerso y a la deriva, como se hipotetizaba para Kreder, la acción abrasiva del oleaje, la arena y la fauna marina habría degradado severamente las extremidades, haciendo la dactiloscopia convencional extremadamente improbable.

Sergio Gabriel Schlieter Barría, el joven hallado en la costa de Río Grande

La investigación judicial, bajo la dirección de la jueza María Rosa Santana del Juzgado de Instrucción N.º 1 de Río Grande, confirmó la identidad de los restos. Personal de la Policía Científica recuperó impresiones dactilares que coincidieron positivamente con Sergio Gabriel Schlieter Barría en la base de datos biométrica. Asimismo, se confirmó la presencia de un tatuaje visible que concordaba con la descripción aportada por la familia del joven, quien era intensamente buscado en Río Grande desde principios de noviembre.

Con la identidad establecida, el fiscal Ariel Pinno y la División Delitos Complejos continúan la investigación para determinar las causales de muerte, incluyendo la posibilidad de criminalidad, accidente o suicidio. La autopsia y los estudios toxicológicos están pendientes para esclarecer las circunstancias finales.

La búsqueda de Juana y Pedro continúa

Es importante señalar que la resolución de este caso en Tierra del Fuego no ofrece alivio a la situación en Chubut. La búsqueda de Pedro Kreder y Juana Morales persiste sin resultados positivos tras más de 40 días. La pareja desapareció en la zona de Rocas Coloradas y Puerto Visser, un sector con acantilados inestables y caminos de ripio arcilloso.

El Ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, recientemente manifestó a los medios que su hipótesis más firme es que “se los tragó el mar”, posiblemente a causa de un accidente en los acantilados o por quedar atrapados por la marea. A pesar del tiempo transcurrido, el operativo de búsqueda se mantiene activo con drones, vehículos 4x4 y personal especializado, en respuesta a la presión social y la complejidad del terreno.

Vale aclarar que la especulación inicial y la difusión de rumores sin sustento científico generan desgaste en medio de los trabajos. Las conclusiones científicas son claras: los restos de Caleta La Misión pertenecen a Sergio Gabriel Schlieter Barría, y es oceanográfica y tafonómicamente imposible vincularlos con la desaparición de Pedro Kreder y Juana Morales.

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