Alerta y cuidados
La bacteria que está en los alimentos y amenaza con propagarse en Trelew
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), causado por la bacteria Escherichia Coli, afectó a una niña de tres años que debió ser derivada a Comodoro Rivadavia, lo que despertó preocupación en Trelew y el valle inferior del Chubut. La bacteria puede encontrarse en diversos alimentos, y un mínimo descuido en los controles de la cadena de comercialización puede desatar un brote de casos.
La pediatra del Hospital de Trelew, Sofía Testino, explicó a Crónica que, si bien no puede considerarse un brote, la detección de este caso hacia fin de año genera alerta: “Desde marzo para acá no habíamos tenido casos de Síndrome Urémico Hemolítico. Es un caso aislado pero es el primero”, planteó Testino, subrayando que esto obliga a las familias y al Estado a extremar los recaudos.
La profesional advirtió que el SUH puede dejar secuelas permanentes o incluso derivar en casos fatales. “El tema es grave porque cuando un chico tiene una enfermedad como un síndrome Urémico Hemolítico, puede ser mortal, puede ser relativamente grave o puede ser absolutamente grave”, señaló.
“Entre esas cosas tenés todo el espectro: desde que tenga diarrea con sangre y la pase mal el chico hasta que tenga que transfundirse porque le bajan mucho las plaquetas o los glóbulos rojos o que tenga que suplantar la función renal con diálisis”, agregó.
Asimismo, precisó que en los casos más severos “hay un porcentaje de pacientes con compromiso renal, que quedan con insuficiencia renal crónica y que después, como adultos, muchas veces necesitan trasplantarse”.
Presente en cualquier alimento
La bacteria Escherichia Coli O157 puede estar presente en carnes, frutas, verduras, helados y yogures, sin que se note a simple vista. Cuando la enfermedad se propaga, generalmente ocurre porque falló algún control dentro de la cadena alimenticia.
Los canales de riego, las piletas domésticas, los frigoríficos, las rotiserías, las heladerías o incluso un yogur en la heladera del hogar pueden ser focos de contagio si no se toman las medidas adecuadas.
“Cualquier tipo de alimento puede tener dentro la bacteria. Tiene que haber controles en todos los puntos de venta de comida, como también en verdulerías, carnicerías y heladeras, chequeando que no haya Escherichia Coli O157”, subrayó Testino.
La médica hizo hincapié en la importancia de los controles sanitarios en la zona del valle: “La gente que se ocupa del cuidado de las aguas también debería chequear permanentemente el estado de los canales de riego, con los que se riegan las verduras y frutas que después llegan a los hogares”.
“Lo mismo que los frigoríficos y los lugares donde se vende carne, ya sea en chacras o comercios: se debe fiscalizar el cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad”, añadió.
Prevención en el hogar
Finalmente, Testino recalcó que los cuidados deben empezar en casa: “Tiene que existir cuidado en cuanto a la forma de preparación y el manejo de los alimentos: lavado de frutas y verduras, carnes bien cocidas, lavado de manos al cocinar, que las piscinas o piletas pelopincho estén cloradas, y no bañarse en aguas que no sabemos si son seguras”.