2025-11-06

Cementerio de Rawson

Creen que trasladaron a la difunta desaparecida

La secretaria de Obras y Servicios Públicos, Mercedes Bagalciaga, dijo que están investigando el caso de la desaparición del cuerpo de Ramona Fernández. Su hija, Lucía Fernández, denuncia penalmente a la Municipalidad.

La desaparición del cuerpo de Ramona Fernández, sepultada en diciembre de 1977 en el Cementerio de Rawson, sigue siendo un misterio.

Su hija, Lucía Fernández, el pasado 20 de julio, cuando fue a visitar a la difunta, se llevó la sorpresa de que el cuerpo no estaba allí y al parecer lo habrían “cremado”.

Según pudo averiguar la hija, la difunta cremada era una mujer cuyos familiares no pagaban la tasa y por esta razón decidieron colocar a otra difunta en ese nicho.

Lo que Lucía Fernández no alcanza a entender, es que ella sí pagaba el nicho de su difunta madre y no había razones para cremar el cuerpo. Cuando hizo el reclamo en la Municipalidad, la respuesta que recibió la descolocó por completo: el cuerpo que habían cremado “no era el de su madre”.

Lucía Fernández dio a conocer a Crónica esta historia angustiosa que le toca atravesar a ella y a sus familiares para dar con el cuerpo de su madre.

Llegaron hace cincuenta años provenientes de Corrientes y se afincaron en Chubut. Lucía hizo su carrera en Rawson como oficial de Policía y actualmente está retirada.

La mujer realizará una denuncia penal contra la Municipalidad por la desaparición del cuerpo de Ramona Fernández.  Ella tiene la certeza de que la enterraron en ese nicho donde siempre fue a visitarla todos estos años.

No obstante, en los papeles, que datan de hace 47 años, no hay registros concluyentes de que ese cuerpo estaba allí, sea el de Ramona Fernández.

 

La investigación

La titular de Servicios Públicos, Mercedes Bagalciaga, confirmó que ya iniciaron una investigación interna en el cementerio para tratar de dar con el cuerpo de la difunta.

Según lo que pudo averiguar hasta ahora, en febrero de 1978, dos meses después de que sepultaran a Ramona Fernández, ingresó otra mujer, Clementina Saenz de San Martín, cuyos restos aparentemente descansaban en ese nicho.

Lo que no se explica hasta el momento, es a dónde fueron a parar los restos de Ramona Fernández, la madre de Lucila, quien hace 47 años que viene pagando el nicho y ahora ni siquiera puede estar segura si el cuerpo cremado era el de su difunta madre.

“Se encontraron registros donde está clarísimo el ingreso de esta señora San Martín, pero no tenemos registro del traslado del cuerpo de la vecina Fernández”, dijo Bagalciaga que revisó los registros municipales de hace 50 años.

Según la funcionaria, existe la posibilidad de que hayan trasladado el cuerpo de Ramona Fernández a otro nicho del cementerio, pero lo curioso es que no hay ningún registro de eso.

“Al día de hoy seguimos en la intensa búsqueda no solo en los archivos, sino también en el propio cementerio, es muy normal dentro de los cementerios hacer traslados internos. Claramente, acá ha habido un traslado en el cual no se han identificado a los familiares y no se ha registrado dentro del sistema”, concluyó.

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