2025-10-21

Apagón digital mundial de Amazon: qué causó la falla global

El servicio en la nube de Amazon (AWS) sufrió una caída global que afectó a miles de empresas y aplicaciones en todo el mundo. Plataformas financieras, de videojuegos y de mensajería quedaron fuera de línea por horas. El problema se originó en un centro de datos de Estados Unidos y reabrió el debate sobre la dependencia tecnológica global.

El servicio en la nube de Amazon Web Services (AWS) volvió a funcionar con normalidad este lunes por la tarde, tras un apagón digital mundial que afectó a sitios web, aplicaciones y sistemas empresariales en distintos continentes. Desde la compañía informaron que el fallo fue resuelto, aunque algunos servicios mantuvieron demoras por acumulación de datos.

Entre los servicios afectados estuvieron Snapchat, Reddit, Prime Video, Alexa y Zoom, además de plataformas financieras y de videojuegos como Coinbase, Robinhood, Fortnite y Clash Royale. También se reportaron fallas en billeteras digitales y sistemas de pago en línea.

Amazon aclaró que aún persistían retrasos en el procesamiento de mensajes en algunos componentes de AWS, especialmente en Config, Redshift y Connect, que se normalizarían en las horas siguientes.

Un impacto global en la red

La caída de AWS tuvo alcance mundial, afectando a empresas y usuarios desde Londres hasta Tokio. Muchos trabajadores vieron interrumpidas tareas cotidianas y operaciones digitales básicas, como el pago de servicios o la gestión de reservas.

En el Reino Unido, bancos como Lloyds y el Banco de Escocia informaron inconvenientes en sus plataformas digitales. También lo hicieron operadoras de telecomunicaciones como Vodafone y BT, según el sitio de monitoreo Downdetector.

Más de mil compañías resultaron afectadas por el incidente, que se convirtió en una de las interrupciones más severas de los últimos años. La magnitud del fallo volvió a exponer la vulnerabilidad de las infraestructuras digitales que concentran servicios esenciales en pocos proveedores.

El mismo punto débil de siempre

La interrupción se originó nuevamente en el clúster US-EAST-1, ubicado en el norte de Virginia, responsable de al menos tres colapsos globales en los últimos cinco años. Se trata del principal nodo de AWS y, por su peso en la red, un punto crítico del ecosistema digital.

Amazon no brindó mayores precisiones sobre por qué este centro de datos en particular continúa siendo el foco de fallas recurrentes. Sin embargo, fuentes técnicas indicaron que el problema estuvo vinculado al Sistema de Nombres de Dominio (DNS), que impide a las aplicaciones conectar con la API DynamoDB, una base de datos clave para almacenar información de usuarios.

La causa técnica detrás del apagón

Según el informe preliminar de AWS, el origen del problema fue un sub­sistema de monitoreo encargado de verificar la salud de los balanceadores de carga de red, utilizados para distribuir el tráfico entre servidores.

El fallo afectó la “red interna EC2”, conocida como Elastic Compute Cloud, que provee capacidad de procesamiento bajo demanda a miles de empresas. Cuando ese sistema colapsa, la comunicación entre servicios queda interrumpida, provocando caídas en cascada.

Expertos reclaman mayor tolerancia a fallos

El especialista Ken Birman, profesor de informática en la Universidad de Cornell, advirtió que la industria necesita reforzar la tolerancia a fallos para evitar colapsos globales de este tipo.

Birman señaló que AWS ofrece herramientas que permiten distribuir cargas y crear sistemas de respaldo, pero muchas empresas dependen de un solo proveedor, lo que amplifica el impacto de cualquier interrupción.

Una advertencia sobre la dependencia tecnológica

El episodio de este lunes fue la mayor interrupción global de Internet desde el fallo de CrowdStrike ocurrido el año pasado, que paralizó aeropuertos, hospitales y bancos. En ambos casos, el impacto se extendió más allá del ámbito técnico, afectando operaciones cotidianas en millones de usuarios.

El apagón de AWS vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la dependencia mundial de unos pocos gigantes tecnológicos que concentran servicios críticos. Mientras Amazon, Microsoft y Google continúan expandiendo su infraestructura en la nube, cada nuevo incidente revela la fragilidad del sistema interconectado que sostiene la vida digital actual.

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