Comodoro Rivadavia
Heredia, sobre su nuevo libro: “La actual Corte Suprema de la Nación es la peor de la historia”
El convencional constituyente José Raúl Heredia tendrá la presentación de un nuevo libro, este viernes a las 19 h, en el edificio municipal del Centro de Información Pública (CIP). El título es Proceso a la Corte: el que tiene a un juez por acusador necesita a Dios por abogado. El autor no dudó en señalar fallos, conductas y relaciones de los miembros del máximo tribunal con el poder político. Sugiere una transformación del Poder Judicial en un "partido político". Señala ambiciones, internas y presunta pérdida de independencia e imparcialidad de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina a partir de 2015.
En diálogo con Crónica, Heredia, doctor en Derecho y convencional constituyente en la Constitución del Chubut de 1994, destacó que la principal crítica de su libro se dirige a la Corte. Esto se funda en las conductas de sus integrantes y en los contenidos de fallos que cita y examina, especialmente desde el año judicial iniciado en 2015. Heredia consideró esta etapa "la peor de la historia", equiparable a la que derroca al primer Gobierno Constitucional de Hipólito Yrigoyen.
El autor relata escandalosas pujas de poder entre los miembros del Tribunal. Señala los continuos enfrentamientos entre Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti, quien asumió la presidencia con el aval de Juan Carlos Maqueda, su propio voto y el de Carlos Rosenkrantz. Heredia indicó que estas prácticas proyectaron públicamente una "franca afectación de la independencia e imparcialidad".
El Caso Nisman: “Es muy grave que un juez como Lorenzetti marque al público un preconcepto“
Heredia subraya la conducta de Lorenzetti al inaugurar el año judicial en marzo de 2015, poco después del fallecimiento del fiscal Alberto Nisman. "El tipo pasa un video después de hablar, donde hay muchos hechos. Al final, aparece la cara de Nisman con la frase 'basta de impunidad'", relató Heredia.
Para el doctor en Derecho, este acto constituyó una anticipación de opinión de Lorenzetti sobre una causa que recién iniciaba. La carátula de la causa aún no estaba definida entre suicidio u homicidio. Esto rompe con el principio de imparcialidad que debe regir a un juez. "Eso es anticipar opiniones. Después no se quiere excusar. Ya es una oposición, porque es como decir que fue un homicidio", sentenció Heredia.
El Fallo Vialidad: “Cristina podría lograr la nulidad de organismos internacionales, se trata de una condena en la que no se garantiza el proceso de imparcialidad”
Heredia también aborda el caso Vialidad, que derivó en la condena a la expresidenta Cristina Kirchner. Pone en tela de juicio la imparcialidad del proceso. Cita la frase que da título a la bajada de su obra: "El que tiene a un juez por acusador necesita a Dios por abogado".
Denuncia un trabajo articulado entre el fiscal Diego Luciani y los jueces. Asegura que "ninguno de los jueces que intervinieron es imparcial. Todos habían jugado al fútbol en la quinta de Macri". Señala que algunos jueces que revisaron la causa visitaron al expresidente Mauricio Macri en varias ocasiones, incluso viajaron con gastos presuntamente pagados por medios de comunicación.
Heredia considera que la falta de imparcialidad es tal que el juicio es nulo. Vaticina que la expresidenta "va a lograr la nulidad en los organismos internacionales".
Omisión y Arbitrariedad: el DNU 70/23 de Milei
Otro capítulo del libro analiza la inacción del máximo tribunal frente al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 del presidente Javier Milei. Heredia calificó el DNU, que toca "todas las ramas del derecho de la gente" y contiene "300 normas", como una «verdadera reforma constitucional» encubierta.
A pesar de presentaciones judiciales solicitando que la Corte controlara la constitucionalidad del decreto, como las del gobernador de La Rioja y Rizzo, el tribunal se excusó. El autor destacó que el DNU afecta derecho laboral, salud, reformas tributarias y modifica el Código Civil y de Comercio.
Se ha mantenido vigente gracias a una «ley mala, muy mala» del año 2006, que otorga a los decretos más jerarquía que a la ley. Según Heredia, "un decreto con aval de una cámara se sostiene, mientras que una ley requiere aprobación de ambos cuerpos del Congreso".