Derrumbe en una obra hotelera en Madrid: al menos cuatro desaparecidos y diez heridos
El derrumbe ocurrió poco antes del mediodía en el número 4 de la calle Hileras, a pocos metros de la tradicional chocolatería San Ginés. Se trata de un edificio en obras que estaba siendo reacondicionado para convertirse en un hotel de cuatro estrellas, con licencia aprobada en febrero pasado.
Según informaron los servicios de emergencia, al menos diez personas resultaron heridas, una de ellas con fractura de pierna, y otras cuatro —tres hombres y una mujer— permanecen desaparecidas. Los bomberos trabajan desde las 12.50 (hora local) para asegurar la estructura y remover los escombros, mientras los drones y perros de rescate buscan señales de vida.
“Estamos comprobando si los obreros que no aparecen estaban dentro o fuera del edificio al momento del derrumbe”, indicó un vocero del Samur-Protección Civil, el servicio médico de emergencia de la ciudad.
Rescate y tensión en la zona
El tránsito fue cortado entre la calle Bailén y la Puerta del Sol, y los vecinos de los inmuebles colindantes fueron evacuados de manera preventiva. Varios relataron haber sentido “un temblor fuerte y un ruido enorme” antes de que se desplomaran los pisos superiores del edificio.
Algunos de los obreros que lograron salir por sus propios medios contaron que estaban realizando tareas de demolición cuando escucharon el estruendo. “No sabemos cuántos estábamos arriba. Faltan tres compañeros”, dijo uno de ellos a medios locales.
Una psicóloga del Samur asiste a los trabajadores en estado de shock. “Apenas se escuchó el ruido, todos empezamos a correr. El polvo era insoportable”, agregó otro testigo.
El alcalde José Luis Martínez-Almeida, que se encontraba en Londres, regresó de urgencia a Madrid y confirmó que “se trabaja para localizar a las personas desaparecidas y asegurar la zona”. También acudieron al sitio la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la vicealcaldesa Inma Sanz, quienes supervisaron el operativo junto al delegado de Urbanismo.
El inmueble tenía uso previo de oficinas y estaba siendo transformado en un establecimiento turístico. Los vecinos destacaron la responsabilidad de los obreros durante las obras, señalando que “respetaban horarios y mantenían todo limpio”, aunque ahora la incertidumbre domina el barrio.