Fred Machado admitió haber financiado a Espert y lo acusó de “negarlo por conveniencia”
En medio del revuelo político dentro de La Libertad Avanza, el empresario Fred Machado confirmó que asistió económicamente a José Luis Espert en los comienzos de su carrera. Aseguró que el aporte superó los 200 mil dólares y que también le facilitó medios de transporte para su campaña de 2019. El caso reaviva las tensiones internas en el oficialismo y suma ruido a un año de definiciones electorales.
Machado, actualmente bajo arresto domiciliario en Viedma y con procesos judiciales abiertos por estafas internacionales y narcotráfico, sostuvo que el vínculo con el economista fue “circunstancial” y motivado por empatía personal. Según su versión, Espert utilizó aviones y vehículos de su entorno durante los primeros meses de actividad política, cuando aún buscaba instalar su figura en el escenario nacional.
Contratos, aviones y una campaña agitada
El empresario aseguró que existió un contrato formal firmado en 2019 y que, además del apoyo financiero, Espert contó con recursos logísticos de su grupo empresarial. Entre ellos, un avión utilizado para traslados y una camioneta blindada cedida por un familiar de Machado, que fue atacada a piedrazos durante un recorrido por la Villa 31.
Machado sostuvo que la ayuda nunca fue millonaria ni secreta, sino “una mano” en un contexto en el que el economista no tenía estructura propia. Años después, consideró que Espert “lo borró del mapa” para evitar quedar asociado a sus causas judiciales.
La interna liberal en tensión
El testimonio del empresario reavivó la discusión dentro del espacio libertario y dejó al descubierto una grieta entre quienes piden explicaciones públicas y quienes prefieren cerrar filas. Mientras el Gobierno intenta mantener el foco en las reformas económicas y el orden institucional, el caso Machado-Espert amenaza con convertirse en un frente de conflicto inesperado.
El episodio expone una vez más las fragilidades políticas dentro del oficialismo y la dificultad para despegar la gestión nacional de los escándalos personales que orbitan alrededor de algunos de sus referentes.