Copa Argentina
River superó a Racing en Rosario
River Plate volvió a mostrar la cara que tanto le reclamaba su gente. En el Gigante de Arroyito, el equipo de Marcelo Gallardo venció a Racing y se clasificó a los cuartos de final de la Copa Argentina en un partido cargado de tensión, discusiones y clima de clásico.
El triunfo tuvo sabor especial: enfrente estaba el Racing semifinalista de la Libertadores, y el Millonario logró imponerse con actitud, intensidad y un plan que funcionó desde el inicio. Con un Juanfer Quintero suelto para lanzar, Marcos Acuña aportando jerarquía en la conducción y, sobre todo, con la figura de Maxi Salas como faro ofensivo, River golpeó donde más dolía. Colidio, otro de los grandes aciertos de Gallardo, sumó desequilibrio y picante en ataque.
El desarrollo fue de ajedrez táctico. River presionó alto con Quarta y Rivero, obligó a su rival a jugar incómodo y también supo cerrarse atrás cuando fue necesario. Racing intentó reaccionar con variantes en las bandas, pero nunca pudo quebrar la solidez defensiva de un equipo que mostró otra cara en los momentos decisivos. Armani casi no fue exigido y hasta pudo haber habido una expulsión de Maravilla Martínez en el primer tiempo.
La fiesta fue completa en la tribuna: Enzo Pérez, lesionado, lo vivió como un hincha más; Montiel se desahogó con un grito desaforado y todo el plantel festejó como si se tratara de una final. La sensación fue esa: River jugó un partido bisagra, consciente de que ya no había margen para otra caída.
Con este triunfo, el Millonario recupera confianza y se ilusiona con que este golpe de autoridad sea el inicio de un cierre de año distinto. La Copa Argentina todavía lo espera, y River demostró en Rosario que sabe cómo jugar los partidos que no admiten errores.