Solo 3 de cada 10 argentinos satisfechos con el rumbo del país, revela encuesta
Según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública, este nivel de conformidad se ubica por debajo del registrado en la misma etapa del gobierno de Mauricio Macri, aunque supera al del mandato de Alberto Fernández. La investigación abarcó todo el territorio nacional y busca capturar el sentir de la población frente al escenario actual.
Niveles de satisfacción según grupos demográficos
El estudio detalló que la satisfacción varía según los grupos demográficos. Los sectores socioeconómicos ABC1 y medio-bajos registran un 38% de conformidad. Por edad, los Boomers, mayores de 60 años, son quienes expresan mayor aprobación con un 34%. En cuanto a la alineación ideológica, el 63% de quienes se autodefinen de derecha manifestaron satisfacción. Además, el 60% de los votantes del actual presidente Javier Milei y el 56% de quienes votaron por Patricia Bullrich aprobaron el rumbo del país. Entre quienes aprueban al gobierno, predominan sentimientos de Esperanza, Confianza e Incertidumbre hacia la figura de Javier Milei, mientras que entre los que no lo aprueban, prevalecen el Rechazo, el Asco y la Decepción.
Percepción sobre políticas y principales problemas
Respecto a las políticas específicas, las áreas con mayor nivel de satisfacción fueron Política Exterior (35%), Economía (35%), Defensa (34%) y Energética (32%). En contraste, las políticas educativas (69%), de obras públicas e infraestructura (70%) y de salud (71%) mostraron los mayores niveles de insatisfacción. Los problemas que más preocupan a los encuestados son la corrupción (35%), los bajos salarios (34%) y la falta de trabajo (31%). Otros temas como la inseguridad (28%), la pobreza (27%), la educación (19%) y la inflación (16%) también fueron mencionados como relevantes.
El sondeo concluyó que, a un mes de las elecciones, el panorama es de incertidumbre. El 45% de los consultados siente “incertidumbre” ante el futuro político y económico del país, frente a un 24% que expresa “optimismo” y un 22% que manifiesta “pesimismo”. Este escenario dibuja un electorado con una marcada insatisfacción general y una clara incertidumbre sobre el porvenir.