Cine.ar, en riesgo: cierre y privatización generan alarma en el cine argentino
El cierre de Cine.ar se convirtió en un foco de conflicto laboral, cultural y político. La medida oficial implica el fin de las transmisiones de Cine.ar TV y deja en un futuro incierto a Cine.ar Play, mientras que el personal enfrenta la obligación de elegir entre retiro voluntario o pase a disponibilidad en apenas diez días. Los trabajadores contratados, por su parte, sólo verían renovados sus contratos hasta fin de año.
Desde productores, realizadores y sindicatos, la decisión se interpreta como un ataque a la circulación del cine nacional, especialmente de obras independientes o de provincias fuera del circuito comercial. Los argumentos de ahorro presupuestario resultan cuestionables: el costo anual de Cine.ar TV, Play y Estrenos equivale a apenas 0,9 % del presupuesto total del INCAA.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) inició acciones judiciales, buscando frenar la medida, basándose en un fallo previo del INTA que detuvo el pase a disponibilidad de casi 300 empleados, al considerar que no existía una supresión real de funciones.
El impacto cultural es evidente: Cine.ar funcionó como la principal pantalla pública y gratuita para estrenos nacionales y como archivo digital de clásicos y obras contemporáneas. Su cierre o privatización genera incertidumbre sobre el futuro del cine argentino en el ámbito digital.
El conflicto refleja, además, una contradicción en la política oficial: mientras se recortan políticas culturales, el INCAA mantiene operaciones financieras en bonos y plazos fijos, evidenciando prioridades distintas a la promoción del cine nacional.