La fábrica de aviones enfrenta suspensiones y déficit operativo
El convenio contempla suspensiones simultáneas, alternadas o parciales de todo el personal según la producción, que en la práctica se vienen aplicando principalmente lunes y viernes, salvo para empleados asignados a tareas vinculadas con Embraer. Según fuentes gremiales, los paros a veces se aplican de manera discrecional.
Los sindicatos habían solicitado un plazo menor, de 60 días, pero finalmente acordaron 90, frente a la propuesta inicial de la empresa que buscaba extenderlo seis meses, completando así medio año de PPC.
La situación financiera de Fadea es crítica. Su presidente, Julio Manco, detalló un déficit operativo de 2 millones de dólares mensuales y un pasivo corriente de 19 millones, incluyendo deudas con proveedores. Además, la empresa mantiene incumplimientos contractuales con la Fuerza Aérea por 53 millones de dólares correspondientes al programa del avión escuela IA-100 Malvinas, del cual hasta ahora solo se completó una unidad.
Respecto a los trabajadores, la empresa garantiza un pago no remunerativo del 80% del salario neto durante las suspensiones, adicional por presentismo y una retribución por movilidad de aproximadamente $70.000 mensuales. También se asegura el pago de aportes previsionales y sindicales, sin afectar el aguinaldo.
Aunque los salarios están al día, persisten demoras en pagos a proveedores, con atrasos que sumaban 16 millones de dólares en mayo y superaban los cinco meses.
El Gobierno, a través del jefe de Gabinete Guillermo Francos, aseguró que los salarios están al día y presentó los lineamientos del “Plan de Negocios 2025–2030”, que busca sostenibilidad económica, innovación y alianzas estratégicas. Se proyecta una dotación base de 880 empleados, sin despidos masivos, pero con reestructuración y contrataciones selectivas. Francos destacó que el crecimiento dependerá de contratos internacionales y confirmó que no hay negociaciones formales con Córdoba sobre el futuro de Fadea.
Con información de La Voz