2025-09-10

CESIA, con la demanda en aumento: faltan profesionales y medicamentos

El Centro Especializado en Salud Integral de Adolescentes enfrenta un contexto complejo. La creciente demanda, la escasez de medicamentos y la falta de profesionales dificultan la atención. Además, cada vez más adolescentes con obra social recurren al centro por no poder afrontar los altos costos médicos.

El Centro Especializado en Salud Integral de Adolescentes (CESIA) atraviesa un momento delicado. La situación económica y social, la falta de empleo y la pérdida de cobertura médica provocaron un aumento significativo en la demanda de atención.

“Siempre hay mucha demanda. Hace poco sumamos a una pediatra que terminó su residencia, y eso nos permite dar un poco más de respuesta, pero seguimos necesitando más profesionales. Hoy contamos solo con dos médicos y una obstetra que viene desde el hospital por unas horas. Lo ideal sería tener el cargo completo para que esté todos los días”, explicó Silvia Pino, coordinadora del centro.

Además de la atención médica, la salud mental es uno de los servicios más solicitados. Sin embargo, los recursos son limitados. “La psicóloga que tenemos no solo atiende en consultorio: también dicta talleres en las escuelas y hace asesorías. Es difícil cubrir todo y hacer entender que la atención en CESIA es distinta a otros centros de salud”, destacó Pino.

La normativa exige que los centros de atención de adolescentes trabajen no solo en la consulta, sino también en prevención. Sin embargo, la falta de personal complica el cumplimiento de ambos objetivos.

Medicamentos que no alcanzan

La falta de medicamentos es otro de los problemas críticos. “Seguimos recibiendo medicamentos de Remediar, pero son escasos. A veces nos mandan un solo comprimido de hierro y tenemos 18 embarazadas. Así solo podemos atender a una”, relató Pino.

La situación obliga a derivar a pacientes a la farmacia del hospital, aunque tampoco siempre hay stock. “Con ibuprofeno, vitaminas y paracetamol pasa lo mismo: cuesta conseguirlos. Y para los chicos es más difícil, porque muchos no tienen ni para pagar un colectivo y deben caminar hasta el hospital”, agregó.

La odisea del implante

Otro de los reclamos más frecuentes es el acceso a implantes anticonceptivos. Si bien las obras sociales los entregan, muchos médicos cobran la colocación y las familias no pueden pagarla.

“Un implante cuesta 500 mil pesos. Aunque la obra social cubra el 50%, las pacientes deben pagar 250 mil pesos más la colocación. Muchas no pueden afrontarlo y terminan viniendo a CESIA”, explicó Pino.

La colocación de implantes es clave para reducir el embarazo adolescente. “Es un antes y un después. Vimos una baja en los embarazos a medida que más chicas acceden al implante. Pero aún tenemos embarazos en menores de 15 años, muchos por relaciones no consentidas o por falta de educación sexual integral”, advirtió.

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