Apareció en Brasil una ballena registrada en Península Valdés
La investigadora Ticiana Fetterman, del Grupo de Estudos de Mamíferos Aquáticos do Rio Grande do Sul (GEMARS), compartió con el equipo de fotoidentificación del ICB la imagen tomada el 22 de junio de 2025 en aguas de Brasil. El patrón de callosidades y una herida en el pedúnculo caudal confirmaron que se trataba de la ballena ya registrada en Península Valdés. Este fue el primer registro de Guerreira en Brasil.
“Fue muy interesante registrar a esta ballena por la particularidad de sus callosidades y su gran herida, probablemente resultado de un enmallamiento. Entre los investigadores de Argentina y Brasil decidimos nombrarla Guerreira, como símbolo de la fuerza para sobrevivir a pesar de sus heridas, y para reflejar también la conexión entre Brasil y Argentina, porque las ballenas unen países”, expresó Ticiana Fetterman.
La historia de Guerreira comenzó en 2019, cuando el investigador del ICB Nicolás Lewin, en el marco del proyecto “Midiendo Ballenas”, fotografió con dron a un ejemplar adulto en el Golfo Nuevo. El análisis determinó que era una nueva ballena y fue incorporada al catálogo con el número 5593. Su herida en el pedúnculo, profunda y cicatrizada, fue observada nuevamente en 2021 y 2023, con señales claras de un posible enmallamiento.
Al respecto, la doctora Carina Marón, investigadora del ICB, recordó: “Cuando Ticiana del grupo GEMARS compartió la foto de esta ballena con poquísimas callosidades en la cabeza y una herida profunda en el flanco izquierdo del pedúnculo caudal, recordé a una ballena similar que habíamos fotografiado con dron en años anteriores. La alegría fue enorme al enterarnos de que sigue bien a pesar de esas cicatrices que son reflejo del impacto negativo de las actividades humanas como el descarte en el mar de redes y sogas de pesca que se produce de manera incidental o intencional”.
Durante 2025, Guerreira fue observada al menos en siete ocasiones en aguas costeras de Río Grande do Sul y Santa Catarina. En todos los avistajes fue vista interactuando con grupos madre-cría o individuos solitarios, mostrando además un comportamiento activo con movimientos como golpeteos de aleta caudal en la superficie.
Desde el ICB destacaron que: “La historia de Guerreira nos recuerda que la conservación de las ballenas francas australes requiere un esfuerzo conjunto y sostenido a lo largo de todo su rango migratorio, desde las costas de Argentina hasta Brasil. Su capacidad de sobrevivir a los impactos humanos la convierte en un símbolo de resiliencia y nos inspira a fortalecer la cooperación internacional, reforzar las medidas de protección y garantizar que futuras generaciones puedan seguir aprendiendo sobre estas especies”.
Finalmente, el ICB agradeció a los equipos de Argentina y Brasil por los aportes en los estudios de fotoidentificación y fotogrametría, mencionando especialmente a investigadores, estudiantes y voluntarios que colaboran en proyectos binacionales como Midiendo Ballenas y Farol das Baleias.
Redactado en base a información del Instituto de Conservación de Ballenas.