Fútbol. Categoría A
Después de mucho tiempo, CAI se quedó con un torneo local
Ni antes, ni después. En el momento indicado, la Comisión de Actividades Infantiles pudo coronar un torneo que lo tuvo siempre arriba, sin caerse. Haber adquirido una identidad futbolística que lo llevó primero al juego y después a los resultados, le permitió sostenerse siempre como líder e inclusive, sortear los momentos en los que la estructura pareció sacudirse.
Con esas armas; un plantel equilibrado; reencontrándose con el juego, su esencia misma; el equipo terminó sacándose la espina de un mal 2024. Volvió a las fuentes para ser el de siempre. Y para gritar “campeón” con absoluta legitimidad.
El 0- 0 le alcanzó para coronarse a una fecha del cierre y también para olvidarse de eventuales riesgos matemáticos. Y fue un prolijo y aceitado Petroquímica el que le impidió a la CAI coronarse con un triunfo.
Es que el Azzurro lo encaró con el criterio de firmar el campeonato sin más trámite. Y en esos términos, intentó copar las zonas estratégicas. Ávila, en modo volante central, se convirtió en un eje fundamental para el armado y como siempre, Bustos y Abarzúa contribuyeron por las bandas siempre activas.
La pelota fue patrimonio de la visita, más adelantado y ambicioso en la iniciativa mientras Petroquímica se armó desde el fondo, atento a la contra. Palma asistió a Arce y éste lanzó un buscapié que no encontró destinatario en la que fue la primera de riesgo. Y el arquero Cruz terminó tapando una entrada peligrosa de Facundo Vilte tras una salida en falso.
El local que siempre apeló a la intermitente conexión Pedrosa- Lasso, recién inquietó desde un corner del mismo Pedrosa que terminó durmiendo en el techo del travesaño. Y de nuevo, el punta más incisivo del Verde, remató cruzado de zurda para que Pierobon ataje abajo.
El 0- 0 siguió sin alterarse. Un tiro libre de Bustos encontró a Chacón que, con un cabezazo en el área, generó una de riesgo cierto. Petroquímica lo equilibró con poco y por momentos sin la pelota mientras que la CAI no logró vincularse. Walter Cruz le tapó una pelota que parecía perdida a Palma y de cabeza y Manchot de cabeza, se sumó a la lista de intentos ofensivos.
El local generó situaciones de balón detenido y entre córners y tiros libres, terminó inquietando más de la cuenta. Petroquímica se quedó con mejor sensación en el final porque volcó el juego al territorio vecino más allá de que la sensación del 0- 0 fuera casi inamovible.
Al final, todo fue festejo para el merecido campeón. Desde 2028 no se daba un logro similar, que termina jerarquizando la competencia doméstica e impone nuevos desafíos. La undécima estrella no admite discusiones porque la CAI estuvo un escalón por encima del resto, expuso sobrados argumentos futbolísticos y se nutrió de figuras jóvenes, llenas de talento. Y con apellidos de la casa como Manchot, Bustos, Chacón y Miroglio; foráneos que sumaron como Pierobon, Flores, Brian Rojas, Palma y el “Tucu” Vilte se terminó reforzando la idea de competir en otra dimensión. Ya no como una demanda ambiciosa sino como una necesidad.
Nicolás Segura. DT del campeón: “Era necesario volver a ganar”
El entrenador de la Comisión de Actividades Infantiles, Nicolás Segura, celebró la obtención del título local después de 17 años y aseguró que el campeonato conseguido “es fruto de un proceso” que le permitió al equipo consolidarse.
“Tuvimos un campeonato bueno, muy regular para nosotros. Lo del año pasado fue un proceso para poder llegar a esto. El equipo fue contundente, constante y merecemos ser campeones legítimamente”, expresó Segura tras el empate sin goles que selló la consagración en Kilómetro 8.
Quien comparte la dirección técnica con Andrés Silvera remarcó que uno de los principales desafíos fue sostener el rendimiento: “Lo más difícil fue mantenerse a lo largo de éste campeonato que se hizo duro. Arrancamos muy bien, después los rivales entendieron cómo jugarnos. Ahí fue mérito del equipo adaptarse y lo hizo muy bien”.
Consideró que el título tuvo un valor especial para la institución: “Era importantísimo volver a ganar. 16 años es mucho tiempo. Para la cabeza de los chicos era necesario, teníamos que volver a festejar y lo hicimos con un torneo muy bueno, por cómo se jugó y por los números que quedaron”, reconoció el entrenador.
Además, resaltó el valor del grupo: “Hubo muchos puntos altos, un buen plantel, buenos jugadores. Eso nos dio sustento para sostener la campaña. Podés no ganar, pero el proceso que llevamos adelante nos ayudó mucho”.
Mientras la CAI evalúa solicitar el permiso para jugar la próxima edición del Federal B buscando revertir la última experiencia en donde perdió con Costa Brava en una escandalosa final jugada en Viedma, Segura plantea la continuidad del trabajo hacia lo que la institución se proponga. “Queremos sostener esto, seguir mejorando al equipo. Sabemos que tenemos una base importante y siempre hay que pensar en crecer. Está presentada la nota para jugar el torneo. La idea es participar, tenemos que pisar fuerte también fuera de lo local”, finalizó.
Volvió a celebrar luego de 17 años
La última vez que la CAI salió campeón, no pudo siquiera dar la vuelta olímpica. Sucede que en el segundo certamen de 2008, el “azzurro” lideraba el campeonato, pero todo quedó paralizado en diciembre de ese año porque había un partido pendiente: nada menos que el clásico entre Newbery y Huracán y que se jugó recién el año siguiente.
El “Lobo” marchaba a dos unidades de la CAI y esperaba completar el juego adeudado para tratar de ser campeón. Por disposiciones de seguridad, ese clásico recién se pudo jugar en marzo de 2009. El partido terminó empatado en un gol y el “azzurro” se consagró campeón, tres meses después de haber jugado su último encuentro. Rarezas de nuestro fútbol.