2025-08-21

Lucha contra el tiempo

Ekatherina fue bajada de la lista de trasplantes y enfrenta un mes clave de rehabilitación

La niña de tres años de Comodoro Rivadavia, internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires, sufrió una lesión cerebral que obligó a suspender momentáneamente su ingreso en la lista de emergencia nacional. Su mamá lo contó en LU12 AM680. La familia pidió ayuda para visibilizar la donación pediátrica, sumar experiencias en rehabilitación neurológica y afrontar los gastos en Buenos Aires.

Ekatherina, la pequeña de tres años de Comodoro Rivadavia que conmovió al país por su espera de un trasplante cardíaco, atravesó en las últimas semanas un cuadro de extrema complejidad que la obligó a ser bajada transitoriamente de la lista de emergencia nacional. Su historia, marcada por la esperanza, la fe y el acompañamiento de toda una comunidad, se vio golpeada por una complicación neurológica que añadió incertidumbre a un proceso ya cargado de desafíos.

Lee también: Ekatherina lucha en terapia intensiva mientras espera un trasplante urgente

La niña había nacido con una cardiopatía congénita severa, conocida como hipoplasia del ventrículo izquierdo, que la llevó a pasar la mayor parte de su corta vida en hospitales. Desde su nacimiento fue sometida a múltiples intervenciones, incluidas tres cirugías a corazón abierto y diferentes tratamientos paliativos. En 2024 ingresó en emergencia nacional en el INCUCAI como paciente prioritaria y, desde octubre de ese año, permanecía internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires junto a su familia, en espera de un corazón compatible.

Ekatherina fue bajada de la lista de trasplantes y enfrentó un mes clave de rehabilitación.

En julio la situación dio un giro inesperado. Por episodios prolongados de presión arterial muy baja y problemas hemodinámicos, Ekatherina sufrió una lesión cerebral que cambió radicalmente el panorama. Este daño derivó en que los médicos decidieran bajarla temporalmente de la lista de espera, ya que el riesgo de una hemorragia intracraneal hacía imposible someterla a una cirugía. Los especialistas estimaron que se abría un mes clave para trabajar en su rehabilitación y evaluar qué secuelas quedarían como consecuencia de este cuadro.

La noticia significó un golpe para la familia. “Era el único órgano que ella no tenía comprometido”, señalaron con tristeza al hablar del cerebro. Sin embargo, insistieron en que Ekatherina seguía peleando día a día y que el esfuerzo debía concentrarse en darle la mejor recuperación posible. En diálogo con LU12 AM680, su mamá, Anastasia Kravchenko, relató la angustia de vivir dentro del hospital, el desgaste físico y emocional de no poder regresar a Comodoro Rivadavia y la urgencia de mantener viva la visibilización de la donación pediátrica.

La noticia significó un golpe para la familia: “Era el único órgano que ella no tenía comprometido”.

Sus palabras fueron replicadas por La Opinión Austral, que acompaña de cerca este caso con notas, testimonios y la cobertura de acciones solidarias, como el abrazo simbólico frente al Hospital Italiano que se realizó en julio para sostener el pedido de un corazón para Eka.

Lee también: Todos por Ekatherina: necesita un costoso antibiótico que no se consigue en Argentina

En este contexto, la familia lanzó un pedido público con tres ejes. El primero fue mantener la conversación sobre la donación pediátrica, recordando que la Ley Justina no contempla a los menores de edad y que eso reduce drásticamente la disponibilidad de órganos infantiles. El segundo fue hacia familias o personas que hayan atravesado lesiones cerebrales, con el fin de sumar consejos y experiencias que ayuden en la etapa de rehabilitación. Y el tercero estuvo vinculado al aspecto económico: desde mayo de 2023 permanecen en Buenos Aires, con gastos crecientes en estadía, alimentación, enfermería y ahora también en terapias neurológicas.

La campaña solidaria se mantiene bajo el alias de Mercado Pago TodosporEka.

 

La campaña solidaria se mantiene bajo el alias de Mercado Pago TodosporEka y en la cuenta de Instagram @uncorazonparaekatherina, donde comparten actualizaciones y reciben mensajes de apoyo.

Ekatherina seguía internada en terapia intensiva, conectada a soportes médicos y bajo observación permanente. Cada jornada era vivida como una batalla ganada y un paso más hacia la recuperación. Su historia volvió a conmover a la Patagonia y al país, recordando que detrás de cada caso clínico hay un rostro, una vida y una lucha colectiva.

(Con información de La Opinión Austral)

 

 

 

 

Te puede interesar