2025-08-19

Comodoro

El Ejército abre sus puertas a estudiantes de escuelas técnicas

La Base de Apoyo Logístico del Ejército en Comodoro Rivadavia recibe a alumnos de séptimo año de las escuelas técnicas N° 749 y N° 760 para realizar pasantías que integran teoría y práctica en distintos oficios.

En una propuesta que busca fortalecer el vínculo entre la comunidad y las Fuerzas Armadas, el Ejército Argentino en Comodoro Rivadavia abrió sus puertas a estudiantes de escuelas técnicas locales.

 

La Base de Apoyo Logístico, ubicada en el barrio de la 11, se convirtió en un verdadero aula práctica donde alumnos de séptimo año de la Escuela Técnica N° 749 y la Escuela Técnica N° 760 realizan sus pasantías, aplicando los conocimientos adquiridos en clase.

Los estudiantes aplican sus conocimientos en talleres de mecánica, carpintería y panadería.

 

Este proyecto, gestado en junio, se materializó a través de un convenio que permite a los estudiantes participar en actividades de mantenimiento y abastecimiento.

El jefe de la unidad, Caucota José Luis, destacó que la experiencia es beneficiosa para todos: “Los alumnos tenían los conocimientos teóricos y acá, en los meses que han transcurrido, han podido plasmar esos conocimientos a través de la práctica en diferentes talleres”.

Oficios y oportunidades para aprender

Las pasantías permiten a los estudiantes conocer de cerca las tareas que se desarrollan en la base. Los alumnos se distribuyen en diferentes áreas, desde la mecánica ligera y pesada de vehículos militares, como camiones Mercedes-Benz y Jeeps, hasta oficios más especializados.

Los talleres de carpintería, talabartería y panadería son algunos de los espacios donde los jóvenes adquieren habilidades prácticas. Además, en la compañía de mantenimiento de vehículos de combate, tienen la oportunidad de trabajar con tanques y otros equipos especiales.

Un aspecto destacado de la propuesta es la diversidad de tareas disponibles. Además de la mecánica automotriz, los pasantes pueden aprender sobre electrónica, óptica, pintura e incluso sobre la fabricación de piezas y baterías, utilizando tornos, agujereadoras y soldadoras.

El docente y coordinador de las prácticas, Rivas Tomás, resaltó la importancia de esta rotación: “Fueron rotando también con la parte de tornería y la parte de transmisión. La verdad que contento de que tengan esta oportunidad de potenciar esos conocimientos que adquirieron en el colegio y que hoy lo ponen en práctica”.

La voz de los protagonistas

Para los estudiantes, esta experiencia es una oportunidad única. Joaquín Velázquez, alumno de la escuela 749, describió la práctica como “muy buena” e “interesante”, destacando que “no muchos tienen la posibilidad de ver el funcionamiento interno del Ejército”.

“Es importante que la escuela dé la posibilidad y que muchas cosas que se hacen distantes de la escuela, la teoría, se pueda llevar a la práctica”, agregó.

En algunos casos, la experiencia incluso motivó un cambio de orientación vocacional. Un estudiante de electrónica contó que, al ver de cerca el sector de mecánica, descubrió una nueva pasión: “Me llama más la atención para seguir estudiando. Tengo ganas de seguir en la parte mecánica en el futuro”.

Un puente entre educación y comunidad

La iniciativa no solo favorece la formación de los jóvenes, sino que también refuerza el compromiso del Ejército con la comunidad.

El jefe Caucota explicó que se trata de una manera de acercar el trabajo de la Base de Apoyo Logístico a la sociedad. Esta unidad se dedica al abastecimiento y mantenimiento de la Brigada Mecanizada 9, y el programa permite visibilizar su labor.

El Ejército busca ampliar el programa e incluir a más instituciones educativas. Foto: Ángel Cárdenas

 

El éxito de este primer ciclo de pasantías dejó en claro el objetivo a futuro: “Sigan viniendo diferentes colegios u otras instituciones relacionadas con la educación técnica” para compartir experiencias y fortalecer el vínculo entre educación y práctica profesional.

 

 

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