2025-07-29

La renuncia del presidente del Senasa: Un terreno de disputas sanitarias y comerciales

La Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios advirtió que la liberación de las importaciones podría poner en riesgo una industria que emplea a más de 8.000 personas y genera exportaciones por más de 100 millones de dólares anuales.

Quien era el responsable principal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decidió dar un paso al costado en medio de fuertes conflictos sanitarios, comerciales e institucionales vinculados a la importación de vacunas antiaftosa y a la flexibilización de la barrera sanitaria patagónica. “Se cansó”, señalaron desde su entorno en referencia a la disputa que enreda al sector privado y al estatal. 

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Cortese, quién será reemplazado por María Beatriz “Pilu” Giraudo (ex presidenta de Aapresid y exvicepresidenta del INTA), presentó este 28 de julio su renuncia al cargo que ocupó por menos de ocho meses, habiendo sido designado en diciembre de 2024 por la gestión de Javier Milei. Aunque los voceros de Agricultura atribuyen su salida a "motivos personales", fuentes del sector y diversos informes señalan que la decisión se enmarca en un contexto de intensas disputas internas y presiones políticas, sanitarias y comerciales. Giraudo, exvicepresidenta del INTA, llega propuesta por el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, y con el respaldo del titular de la Agencia Regulatoria de la Cadena Agroalimentaria (ARCA), Juan Pazo.

La gestión de Cortese estuvo marcada por dos controversias principales: la "guerra de los laboratorios" en torno a la importación de vacunas contra la fiebre aftosa y la flexibilización de la barrera sanitaria para el ingreso de carne con hueso a la Patagonia.

Pablo Cortese, expresidente del Senasa.

La "guerra de los laboratorios" y la vacuna antiaftosa

Uno de los ejes centrales que desencadenaron el desgaste de Cortese fue la política de flexibilización en la importación de productos sanitarios, incluyendo vacunas veterinarias. Esta medida, impulsada por el gobierno de Javier Milei y respaldada por el ministro Federico Sturzenegger, buscaba mejorar la competencia y abaratar los costos para los productores. Milei y Sturzenegger incluso afirmaron que esperaban tener la vacuna antiaftosa "a mitad de precio" en el futuro cercano, lo que representaría un ahorro de 100 millones de dólares para el sector ganadero. Sturzenegger llegó a decir en su momento: "Nos están estafando", en referencia a los precios de la vacuna.

Sin embargo, esta política generó un fuerte rechazo por parte de la industria nacional de vacunas, encabezada por la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove) y laboratorios como Biogénesis Bagó. La Cámara advirtió que la liberalización de las importaciones podría poner en riesgo una industria que emplea a más de 8.000 personas y genera exportaciones por más de 100 millones de dólares anuales.

La tensión escaló cuando Biogénesis Bagó envió una carta documento a SENASA, intimando al organismo a dar información sobre un lote de  8300 dosis de la vacuna antiaftosa “Ourovac aftosa Biv” que, según el laboratorio, su competidor Tecnovax habría importado sin los controles correspondientes en diciembre pasado. Aunque Cortese calificó la acusación de "totalmente improcedente" y afirmó que el cargamento "nunca ingresó al país", la polémica ya era pública y contribuyó al "desgaste" del expresidente del organismo.

La Barrera Sanitaria Patagónica y el Ingreso de carne con hueso

La otra gran disputa que rodeó la renuncia de Cortese fue la decisión del Gobierno Nacional de habilitar el ingreso parcial de carne con hueso a la Patagonia desde zonas del país donde la fiebre aftosa se controla con vacunación. Esta medida, oficializada por la Resolución 460/2025 del SENASA el 27 de junio de 2025, permite el traslado de cortes con huesos planos, como asado, costilla y esternón, siempre que cumplan con rigurosos requisitos sanitarios. Cortes con huesos largos, carne congelada, medias reses o animales enteros seguirán prohibidos.

La Patagonia supo mantener su estatus de zona libre de fiebre aftosa (FA) sin vacunación desde 2002, una condición que hasta ahora impedía el ingreso de carne con hueso desde otras regiones. Las zonas libres sin vacunación en Argentina incluyen la Patagonia (conformada por Patagonia Norte B y Patagonia Sur), Patagonia Norte A, y los Valles de Calingasta en San Juan.

Vacunación de ganado.

La medida generó un fuerte rechazo en los sectores ganaderos y en las provincias patagónicas (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y el partido de Patagones), que la consideran un "retroceso en materia sanitaria y comercial" y un riesgo para la diferenciación sanitaria de la región en mercados internacionales. Las provincias patagónicas, incluyendo Chubut, solicitaron a SENASA "garantías sanitarias para seguir manteniendo el estatus sanitario que tenemos hace 26 años".

Juan José Anglesio, vicepresidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, calificó en diálogo con Crónica la decisión como "inconsulta" y "una medida que nos nivela para abajo". La preocupación radica en la posible pérdida del estatus sanitario de la región, que con tanto esfuerzo se ha mantenido libre de aftosa sin vacunación. "La postura desde las Federaciones de Patagonia es siempre nivelar hacia arriba y tratar de buscar un estatus sanitario único en todo el país de libre sin vacunación", sostuvo Anglesio, argumentando que esto permitiría a toda la Argentina acceder a los mercados internacionales que hoy tiene la Patagonia.

Juan José Anglesio, vicepresidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia.

La justificación de la medida impuesta por el organismo, basada en una supuesta baja del precio de la carne para el consumidor, es desestimada por Anglesio. "Hoy ya vemos claramente que el asado ya ha bajado", afirmó, citando que el kilo que en marzo se encontraba entre $20.000 y $22.000, ahora ronda los $10.000 y $13.000. En sus palabras, esto demuestra que la barrera sanitaria no incide en el precio final y que la fluctuación se debe más al consumo.

Adicionalmente, se generó una polémica en torno a las supuestas "mentiras" del SENASA. El organismo afirmó en los considerandos de la Resolución 460/2025 que las autoridades sanitarias de la Unión Europea (UE) y Chile habían tomado conocimiento y expresado su conformidad con la actualización de las condiciones. Sin embargo, el sitio 'Bichos de Campo' difundió una carta de la UE del 12 de junio que establece que "ningún animal vivo susceptible a la FA procedente de la zona vacunada puede entrar en la zona sin vacunación, sin excepción", lo que incluye la carne de vacuno con hueso. Productores como Osvaldo Luján de Chubut y Juan Uccelli de la Cámara de Frigoríficos de la Patagonia denunciaron esta contradicción, señalando que la medida podría llevar al cierre de mercados como el chileno y poner en riesgo el europeo.

Ante esta situación, se iniciaron acciones legales para frenar las consecuencias de esta desregulación, y se ha solicitado la reapertura de procesos judiciales a la luz de las cartas de rechazo de Chile y la UE.

El futuro del SENASA

Pablo Cortese, ingeniero agrónomo y profesor universitario con experiencia previa en SENASA en áreas como la información fitosanitaria y operaciones, deja su puesto en un organismo estratégico. Su renuncia subraya las profundas tensiones que existen entre la visión de liberalización económica del gobierno y las preocupaciones sanitarias y comerciales de los sectores productivos y las provincias.

La Sociedad Rural Argentina, por su parte, ha instado a reorganizar el SENASA, eliminando la "ineptitud, la burocracia obstructiva y la influencia clientelista", y dotándolo de un "nivel técnico de excelencia". Asimismo, han expresado el deseo de que Argentina alcance el estatus de país libre de aftosa sin vacunación, como ya han logrado algunos países vecinos, para posicionarse en mercados de mayor valor. La forma en que se abordarán las disputas que se generaron en el último tiempo serán clave para el futuro de la sanidad animal y el comercio agropecuario en Argentina.

María Beatriz “Pilu” Giraudo, la nueva presidenta del Senasa.

María Beatriz “Pilu” Giraudo, la nueva elegida del oficialismo nacional para el organismo, tiene una extensa trayectoria en el ámbito agropecuario. Fue vicepresidenta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), primero durante la gestión de Juan Cruz Molina Hafford y luego con Nicolás Bronzovich. Además, es una de las figuras históricas de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). La nueva presidenta es ingeniera agrónoma y cuenta con un perfil técnico centrado en la agricultura sustentable con foco en la productividad. En los últimos años, comenzó a incorporar una dimensión política más marcada, que deberá fortalecer en esta nueva etapa de gestión. Se espera su designación a través del Boletín Oficial en los próximos días.

 

Informe redactado por el equipo de Diario Crónica en base a múltiples fuentes

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