Hambruna en Gaza
ONU y más de 100 ONG exigen sanciones urgentes a Israel
Más de un centenar de organizaciones humanitarias, entre ellas Amnistía Internacional, Oxfam y Médicos Sin Fronteras, reclaman acciones inmediatas para frenar el bloqueo israelí a Gaza, donde la situación humanitaria se ha vuelto crítica. Denuncian que la hambruna se está expandiendo rápidamente por el territorio palestino, con consecuencias devastadoras para la población civil.
El relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Michael Fakhri, calificó el cerco impuesto por Israel como "la campaña de hambruna más rápida de la historia moderna". Durante 78 días consecutivos no se permitió el ingreso de alimentos, agua, medicinas ni combustible, lo que generó un colapso sanitario y alimentario. “Esto era prevenible y predecible. La comunidad internacional ha sido cómplice por omisión”, afirmó Fakhri.
Las cifras oficiales son alarmantes: al menos 111 personas han muerto por causas relacionadas con la desnutrición, según datos del Ministerio de Salud palestino. Las calles están colapsadas por basura, las enfermedades se propagan y muchas personas, incluidos niños, se desvanecen por hambre y deshidratación. La situación también ha afectado gravemente a los periodistas en Gaza, donde, por primera vez en la historia reciente, se reportan trabajadores de prensa muriendo de inanición.
La ONU denunció además ataques a sus propias instalaciones en el centro de Gaza. En un reciente episodio, soldados israelíes irrumpieron en una base de la Organización Mundial de la Salud en Deir al-Balah, detuvieron a miembros del personal y los sometieron a malos tratos.
En Israel, también crece la disidencia. Cientos de manifestantes marcharon en Tel Aviv para exigir el cese del asedio y el fin de la ofensiva militar. “Exigimos detener la matanza diaria de niños y personas inocentes”, expresó el activista Alon-Lee Green, del grupo Standing Together.
El secretario general de la ONU, António Guterres, describió la situación en Gaza como un "espectáculo de terror" y remarcó la urgencia de garantizar el acceso humanitario inmediato. Sin embargo, los vetos constantes de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad han bloqueado toda posibilidad de alto el fuego o intervención directa.
Ante este escenario, Fakhri instó a la Asamblea General de la ONU a actuar y reclamó sanciones internacionales contra Israel para detener lo que calificó como una "campaña genocida". También propuso el acompañamiento de fuerzas de paz para facilitar la distribución segura de ayuda humanitaria.
“El mundo tiene la obligación moral y legal de intervenir. No hacerlo es permitir que continúe una catástrofe totalmente evitable”, concluyó el relator.