2025-07-15

Apareció otra ballena muerta en el Río de la Plata y crece la preocupación

Es el segundo ejemplar hallado sin vida en menos de una semana. El cuerpo, de unos seis metros, pertenece a una especie en peligro de extinción y apareció varado frente al Parque de la Memoria.

Una ballena muerta apareció este lunes en la Costanera Norte de la Ciudad de Buenos Aires, a la altura del Parque de la Memoria, en un hecho que vuelve a generar alarma, ya que se trata del segundo ejemplar hallado sin vida en menos de una semana en aguas del Río de la Plata.

 

El cetáceo, de aproximadamente seis metros de largo, pertenece a la especie conocida como ballena sei, una variedad en peligro de extinción cuya presencia en aguas argentinas es extremadamente inusual. En el lugar del hallazgo se colocó un perímetro de seguridad y se prevé que el operativo para remover el cuerpo comience durante la jornada.

El animal fue hallado ya en estado de descomposición, lo que indica que llevaba varias horas en la zona antes de ser detectado. Según especialistas, esta especie había sido vista por última vez en costas argentinas en 2023, después de casi un siglo de ausencia, en un avistamiento realizado por científicos de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y el Centro Nacional Patagónico.

La tarea de remoción no será sencilla debido al tamaño y peso del ejemplar. Se espera que el procedimiento se realice durante el día con personal especializado.

Este hallazgo ocurre apenas días después de que una ballena jorobada juvenil fuera encontrada sin vida en la costa de Vicente López, a la altura del kilómetro 18 del Canal Costanero. En ese caso, personal de Prefectura, Defensa Civil y la Patrulla Policial trabajaron para retirar los restos del animal, que también estaba varado entre las rocas.

Riesgo sanitario y protocolo ambiental

Debido al avanzado estado de descomposición, las autoridades consideraron que mantener los cuerpos en la costa podría representar un riesgo sanitario por la posible proliferación de bacterias y el fuerte olor. Por ello, en el caso anterior se optó por remolcar el cadáver a un banco de arena, donde la descomposición pueda continuar de forma natural y segura para la comunidad.

Por el momento, se desconocen las causas de la muerte de ambos ejemplares y no se descarta ninguna hipótesis. Equipos científicos y técnicos trabajan para determinar si hay un patrón detrás de estas apariciones.

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