Raíces, niñez y lengua viva
Jardines mapuche impulsan la revitalización del mapuzugun en la Araucanía
En Temuco y Puerto Saavedra, al sur de Chile, dos jardines infantiles impulsan una experiencia educativa singular: enseñar a niños mapuche su lengua ancestral desde la primera infancia. Se trata de Txempeyem mapuzugun mew y Mapuzugun ñi Choyun, proyectos creados en 2023 por familias y educadoras mapuche que buscan revertir la pérdida del idioma mapuzugun, hoy hablado fluidamente por apenas un 14 % de la población originaria, según estudios recientes.
El modelo propuesto se basa en la inmersión lingüística total. En estos espacios, el castellano no interviene: las actividades, los juegos, los vínculos y hasta las canciones ocurren íntegramente en mapuzugun. Para sus impulsores, la clave está en comenzar el proceso antes de la escolarización formal y así evitar el desplazamiento del idioma. “Todo puede aprenderse en mapuzugun”, sostienen las educadoras, quienes también son madres y hablantes nativas.
Ambos jardines se sostienen con apoyo comunitario y fondos limitados, mientras piden al Estado chileno que reconozca estos espacios como parte del sistema educativo. Las familias insisten en que el derecho a una educación en lengua originaria no es solo un deseo: es una necesidad para sostener la cultura viva. La experiencia ya muestra resultados. Los niños comprenden y utilizan la lengua fuera de clase, y con ello confirman algo que los mayores sabían: para hablar con la tierra, el mar y la comunidad, el mapuzugun es esencial.